En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
Revista
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
Crónicas políticas del África de los Grandes Lagos 2019 : Burundi
...leer más...
Una interpretación de la esclavitud africana en Honduras: siglos XVI-XVIII, por Melida Velásquez
...leer más...
Turismo y pobreza en África: ¿Conflicto o Cooperación?, un informe de Ramón Arozarena
...leer más...
La Encíclica “FRATELLI TUTTI” leída por un Misionero de África
...leer más...
Misión y promoción social
...leer más...

Blog Académico

Noticias
10 millones de dólares para el Proyecto de apoyo a la recuperación de la autoridad estatal en la República Centroafricana
...leer más...

Moda africana, el viaje al mercado global
...leer más...

El gobierno de Kenia lanza una investigación sobre el robo de bebés después de un progama de la BBC
...leer más...

La juventud cómica camerunesa
...leer más...

Lesoto estudia un nuevo impuesto al alcohol y el tabaco
...leer más...

Suazilandia lucha por eliminar el virus de VIH de su país
...leer más...

Las orcas posibles responsables de la desaparición de los tiburones blancos en las costas de Sudáfrica
...leer más...

Uganda, el país con una de las mejores estrategias de comunicación sobre los riesgos de la covid-19
...leer más...

La aerolínea nacional de Ruanda reanuda la mayoría de sus rutas
...leer más...

Museveni y la juventud ugandesa
...leer más...

El Banco Mundial dona dinero a Túnez para lidiar con las consecuencias de la covid-19
...leer más...

Visión 2030, el plan para salvar elefantes
...leer más...

Seedstars espera conseguir que 500 nuevas empresas lideradas por mujeres de África subsahariana se unan a su competición anual
...leer más...

Cooperación entre Ruanda y China
...leer más...

Níger apuesta por la innovación en salud
...leer más...


Noticias

Bitácora Africana
La ciencia y la investigación en África, por Bartolomé Burgos
...leer más...
¿Vuelve la guerra al Sahara?, por Rafael Muñoz Abad
...leer más...
Comer y beber con la vista mientras leemos: otra manera de conocer y disfrutar las culturas africanas, por Sonia Fernández Quincoces
...leer más...
¿Una selección afroargentina?, por Pancho Jaúregui
...leer más...
La pérdida de dos gigantes, por Gaetan Kabasha
...leer más...

Bitácora Africana

Inicio > REVISTA > Opinión >

El feminismo y la lucha panafricana: Desde Anna J. Cooper hasta Addie W.Hunton (Parte 4/4)
04/07/2017 -

Addie Waites Hunton fue una figura central en el desarrollo del movimiento panafricano durante este periodo. Nació en 1866 en Norfolk, Virginia, hija de Jesse y Adeline Waites.

Waites se graduó en el Boston Latin School en 1899 y llegó a ser la primera mujer afroamericana en graduarse en el Spencerian College of Commerce de Philadelphia.
Se casó con William Alpheus Junton en 1893. Hunton fue un pionero por su trabajo con africanos en la Asociación de Hombres Jóvenes Cristianos en los EEUU. Después de casarse, la familia se mudó a Atlanta, Georgia, allí Addie trabajó como secretaria en el Clark College. Más tarde, en 1906, tras una ola de terror dirigida a la comunidad afroamericana, los Hunton se trasladaron a Nueva York. Entre 1906 y 1910, Addie Hunton fue organizadora de personal en la Asociación Nacional de Clubs de Mujeres de Color. Fue, además, una defensora del sufragio femenino, reivindicando la ratificación de la Decimonovena Enmienda, que concedía el derecho a voto a las mujeres blancas. Hunton instó a las líderes del movimiento femenino blanco para que apoyaran también la abolición de la enajenación de las personas africanas en los EEUU.

Durante la participación de los EEUU en la Primera Guerra Mundial, que comenzó al final de la conflagración imperialista, Hunt colaboró en la Asociación de Hombres Jóvenes Cristianos en París junto con Kathryn Johnson, ayudando a los cientos de miles de tropas afroamericanas desplegadas allí. Hunton y Johnson publicaron un libro en 1920 sobre sus observaciones y experiencias en Francia titulado Dos mujeres de color con la fuerza expedicionaria americana.

Este libro ofrece una perspectiva de primera mano de las horribles condiciones a las que fueron sometidas las tropas afroamericanas durante su servicio en Francia. Hubo una discriminación generalizada por parte de las fuerzas armadas estadounidenses hacia los soldados negros, negándoles constantemente comida, atención médica y acceso a alojamiento público.

Hunton acudió al Congreso Panafricano organizado por W.E.B Du Bois en Paris. Los historiadores consideran este evento el Segundo Congreso. Du Bois solicitó la intervención de un parlamentario senegalés, Blaise Diagne, para que fuera posible celebrar la reunión.

Según Du Bois, Diagne aseguró el consentimiento de Clemenceau para llevar a cabo el Congreso Panafricano, pero que a continuación encontraron oposición por parte de la mayoría de países del mundo a la hora de permitir acudir a los delegados. Muy pocos pudieron venir de África; se rechazaron los pasaportes de negros americanos y blancos ingleses. Por lo tanto, el Congreso de 1919 se limitó a aquellos representantes de grupos africanos que estaban destinados en París por varias razones. Este Congreso representó a África parcialmente. De los 57 delegados de 15 países, nueve fueron de países africanos con 12 delegados. De los delegados restantes, 16 eran de los EEUU y 21 de la India Occidental. (Andrew G. Paschal, Editor, A W.E.B Du Bois Reader, 1971, p. 242)

Otra mujer afroamericana participó en el Congreso además de Addie W. Hunton, Ida Gibbs Hunt, la hija de un diplomático estadounidense destinado en Madagascar, también dio un discurso. Ida Alexander Gibbs nació el 16 de noviembre en 1862 en Victoria, Columbia Británica, Canadá.

Más tarde, Gibbs obtuvo una licenciatura y un máster en el Oberlin College de Ohio en 1884. Llegó a ser una enseñante en el M Street High School de Washington, D.C. Gibbs se retiró de la enseñanza después de casarse con el diplomático William Henry Hunt en 1904.

Aunque acompañó a su marido en sus misiones diplomáticas, continuó con el activismo en las áreas de derechos civiles, asuntos de la mujer y el panafricanismo. Una entrada en la página web de Black Past afirma que en 1905 se unió a un grupo de mujeres negras para crear la primera Asociación de Mujeres Jóvenes Cristianas en Washington, D.C. Para afroamericanas. Participó en el Movimiento de Niagara, en el Femmes de France, en la Bethel Literary Society, en la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color, la Washington Welfare Association, la Liga Internacional de Mujeres para la Paz y la Libertad y en la Cruz Roja.

Esta misma biografía también dice que Ida publicó varios artículos mientras viajaba al extranjero con su marido, y escribió reseñas sobre temas literarios y culturales. También escribió y dio discursos a favor de la paz, el sufragio femenino y los derechos civiles para los afroamericanos. Fue capaz de promover sus ideas internacionalmente, sin duda una influencia por parte de su marido y su padre, que habían sido diplomáticos. Ida Hunt fue la secretaria asistente para el Segundo Congreso Panafricano de París en 1919. Dio un discurso titulado Las razas de color en la Liga de Naciones en el Tercer Congreso Panafricano de Londres en 1923 y copresidió el Comité Ejecutivo de la Conferencia con W.E.B. DuBois. Ida Gibbs Hunt falleció en Washington, D.C. El 19 de Diciembre de 1957.

1919 fue un año muy agitado en EEUU en lo que se refiere a las relaciones raciales. Se sucedieron una serie de revueltas raciales, siendo la de Chicago, Illinois la más larga y sangrienta. Las tropas afroamericanas que habían servido en Francia no estaban dispuestas a sufrir los mismos agravios que sus ancestros. De los altercados en 1919 surgió un gran número de manifestaciones políticas. Culturales y literarias, lo que se conoce popularmente como el Renacimiento de Harlem.

Marcus Garvey, el propagandista y organizador panafricano nacido en Jamaica, estableció su sede en Nueva York al llegar a los EEUU en 1916. En 1920, su organización, la Asociación Universal para el Progreso del Negro y la Liga de Comunidades Africanas había obtenido la aceptación y el apoyo de millones por todos los EEUU, el Caribe y América Central.

En 1921, Du Bois se propuso organizar otro Congreso Panafricano, conocido como el segundo, a través de una serie de reuniones en Londres, Bruselas y París. El editor de la Crisis Magazine de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color, proporcionó una representación mayor par el movimiento. Invitó a gente de varias regiones geopolíticas del mundo a las reuniones que se convocaron en Inglaterra, Bélgica y Francia entre agosto y septiembre de ese año.

113 delegados asistieron a la reunión, 41 de los cuales venían del continente africano, 35 de los EEUU, 24 de Europa y 7 más de nacionalidad caribeña. Se puso mucho énfasis en condenar las atrocidades cometidas por las autoridades coloniales belgas en el Congo, donde millones de personas fueron masacradas entre el final del siglo XIX y el comienzo del siglo XX.

En 1923, Addie W.Hunton, concentró su atención en movimiento pacifista mundial, pues veía un relación directa entre el final de la guerra imperialista y la liberación nacional de los territorios coloniales así como de las personas afroamericanas. Se estableció un secretariado en París tras el Congreso de 1921 que tuvo un éxito limitado.

Durante 1923, la financiación del movimiento panafricano venía en mayor parte del Circulo Internacional de Mujeres por la Paz y Relaciones Extranjeras, lo que permitió a DuBois viajar a Londres y Lisboa para celebrar el Tercer Congreso Panafricano.

En 1925 DuBois convocó otro Congreso Panafricano, el que se considera el cuarto. Sin embargo, el proyecto no recibió suficiente apoyo como para llevarse a cabo. El Circulo por la Paz y las Relaciones extranjeras retomó la causa en 1925, comprometiéndose a recaudar los fondos necesarios para poder convocar el Cuarto Congreso en Nueva York en agosto de 1927.

DuBois se vio forzado a admitir en 1955 que las mujeres americanas negras hicieron posible que se celebrara el cuarto Congreso Panamericano en Nueva York en 1927. 13 países fueron representados pero la participación directa africana quedó desfasada. Hubo 208 delegados de 22 estados americanos y 10 países extranjeros. África fue escasamente representada por portavoces de Costa Dorada, Sierra Leona, Liberia y Nigeria. En el programa hubo figuras como Amoah II de Costa Dorada, antropólogos como Herskovits, y Mensching de Alemania y John Vandercook.
(Du Bois, taken from Pan-Africanism: A Mission in My Life, 1955)

Un artículo publicado el 23 de agosto en el Amsterdam News de Nueva York recogió que el Congreso trajo atención sobre las Misiones Africanas, con Coralie Franklin al mando. Helen Curtis dió el discurso principal, el que expresó las oportunidades misioneras. Creía que la responsabilidad de rescatar a ´África yacía en manos de la raza negra de América. Alegó que las complicadas oportunidades económicas y las condiciones climáticas eran obstáculos para el progreso de los nativos. Pensaba que las iglesias que llevaban a cabo labores misioneras debían mandar suministros y dinero urgentemente y pagar a los trabajadores un salario digno.

El Congreso se celebró entre el 21 y el 24 de agosto de 1927. Hubo una lista impresionante de miembros, organizadores y oradores en el evento.

Se celebraron marchas en varias iglesias de toda la ciudad. Durante los cuatro días acudieron miles de personas. Aunque hubo 208 delegados oficiales, se estimó que vinieron 5000 personas al lugar de la celebración. Esta fue la mayor cifra en una reunión panafricana desde la Convención de Nueva York en 1920 y el Congreso sobre África de Chicago en 1893.

Los delegados del Cuarto Congreso Panafricano tomaron decisiones y presentaron reclamaciones a las autoridades imperialistas. La reunión reafirmó los principios de los Congresos anteriores.

Una vez más, el Congreso defendió el derecho de los africanos de recibir sufragio universal y educación de calidad. Los delegados reclamaron el reconocimiento de todos los africanos como hombres civilizados a expensas de las diferencias de origen, raza y color. Los participantes rechazaron la ocupación estadounidense en Haití así como el dominio dela minoría blanca en Sudáfrica. Exigieron la liberación legítima de Egipto, insistiendo en que el imperialismo es incompatible con la democracia.

La Liga Contra el Imperialismo y la Opresión Colonial, que había celebrado un conferencia en Bélgica a principios de ese año en febrero, fue respaldada. Richard B. Moore, el dirigente principal del Partido Comunista de EEUU, motivó la decisión. La Liga Contra el Imperialismo y la Opresión Colonial, encabezada por el comunista alemán Willi Muzenberg, estaba vinculada a la Sede Internacional del Comunismo de la USSR, establecida en Moscú.

Conclusión

Pasaron otros 18 años hasta que se celebró el Quinto Congreso Panafricano en octubre de 1945 en Manchester, Inglaterra. Este evento introdujo una nueva fase de la lucha anti colonialista, resultando en los progresos de los movimientos independentistas nacionales de finales de las década de los 40 hasta los 70.

Con todo, los afroamericanos y afro caribeños siguieron interesados en asuntos continentales durante los años 30. Organizaciones tanto comunistas como nacionalistas de EEUU protestaron contra el papel de Italia en Abisinia, lo que llevó a una rebelión en Harlem.

En Gran Bretaña, C.L.R James estableció la Oficina Internacional de Servicios Africanos junto con George Padmore y Amy Ashwood Garvey a finales de los años 30. En EEUU, Paul Robeson, W.E.B. DuBois y Max Yergan formaron el Consejo de Asuntos Africanos en 1937. En 1943, William Alpheus Hunton, el hijo de Addie W. Hunton, fue nombrado secretario ejecutivo del Consejo, donde trabajo a tiempo completo en la liberación africana hasta mediados de los años 50, cuando el Consejo fue disuelto por represión del gobierno. Hunton pasó varios meses en prisión por negarse a entregar documentos al gobierno, que pretendía probar que la organización servía al Partido Comunista.

Hunton, que tenía un doctorado en la de New York University, dejó su carrera académica para consagrarse completamente en obras de caridad para África a partir de 1943. En 1946, la huelga de mineros de sudafricanos incitó a miles de personas a manifestarse en el Madison Square Garden de Nueva York para apoyar a los trabajadores africanos.

En 1957, publicó su obra clásica Decision in Africa: Sources of the Current Conflict, que inspiró el trabajo académico de Walter Rodney de Guayana, que publicó Como Europa a Retrasado a África en Tanzania en 1972, el cual causó un gran impacto en las perspectivas generales de las revoluciones africanas en relación con el imperialismo.

Hunton dejó los EEUU en 1960 para establecerse en Guinea, Conakry, cuando estaba gobernada por el presidente Ahmed Sekou Toure, el secretario general del Partido Democrático de Guinea. Más tarde se mudó a Ghana, gobernada por el presidente Dr. Kwame Nkrumah del Convention People´s Party (CPP). Junto a W.E.B. DuBois, que había obtenido la ciudadanía del país, estableció el Proyecto Enciclopédico Africano en 1962. Hunton se marchó de Ghana después de que la CIA y el Departamento de Estado de EEUU orquestaran un golpe contra el gobierno del CPP en febrero de 1966. Murió en Zambia en 1970.

Las mujeres tuvieron un papel esencial en la formación del movimiento panafricano a finales del siglo XIX, así como en la lucha por la liberación nacional de mediados a finales del siglo XX. En Ghana, Sudáfrica, Egipto, Guinea, Algeria, Angola, Guinea-Bissau, Mozambique, Zimbabwe y otros países, las mujeres encabezaron la movilización masiva, la educación política, la lucha armada y la reconstrucción nacional dentro de la iniciativa para lograr la independencia.

En EEUU, fueron las acciones de mujeres como Mamie Till Mobley, Rosa L. Parks, Jo Ann Robinson, Ella Baker, Diane Nash, Fannie Lou Hamer, Septima Clark, Gloria Richardson entre muchas otras las que proporcionaron el impulso social que suscitó el resurgimiento de la lucha por los Derechos Civiles de los Negros de los años 50 y 60. Desde los años 60 y 70, el papel de las mujeres en los movimientos populares y la cultura intelectual se ha vuelto extensamente conocido.

Este análisis de las contribuciones filosóficas y políticas de las mujeres en lo que se refiere a los orígenes de las organizaciones panafricanas desde la década de 1890 hasta el final de los años 20, ofrece una perspectiva de la importancia de estos asuntos. Es necesario mucho más trabajo por parte de investigadores, periodistas y activistas para revelar y exponer esta parte importante de la historia a un público más amplio, incluidas las generaciones emergentes de revolucionarios en los países occidentales industrializados así como al resto del mundo.

Abayomi Azikiwe

Fuente: Pambazuka News

[Traducción, Eduardo Ruiz Ferrero]

[Fundación Sur]


Artículos relacionados:

- El feminismo y la lucha panafricana: Desde Anna J. Cooper hasta Addie W.Hunton (Parte 3/4)

- El feminismo y la lucha panafricana: Desde Anna J. Cooper hasta Addie W.Hunton (parte 2/4)

- El feminismo y la lucha panafricana: Desde Anna J. Cooper hasta Addie W.Hunton (parte 1/4)

- Panafricanismo, feminismo y búsqueda de las mujeres panafricanistas olvidadas

- Voces y luchas contemporáneas del feminismo negro. Corpolíticas de la violencia sexual racializada

- Movimientos feministas etíopes y el papel del Colectivo Setaweet


Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista de la Fundación Sur. La Fundación Sur no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios