En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
REVISTA
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
El caminar del Feminismo Campesino y Popular en La Vía Campesina
...leer más...
Declaración de James K. Gasana ante la Misión de información francesa sobre Ruanda
...leer más...
Africanos en Alemania : La estigmatización de los bastardos de Renania, por Carlos A. Font Gavira
...leer más...
El candomblé y el tiempo, por Reginaldo Prandi
...leer más...
Estrategia para un objetivo preciso: el pueblo, sujeto soberano de la democracia, por Benjamín Forcano
...leer más...

Blog Académico

Noticias
Confirmada la repatriación de las reliquias de Patrice Lumumba a la República Democrática del Congo el 21 de junio
...leer más...

No nos olvidemos de África
...leer más...

Egipto producirá su primer lote de vacunas Sinovac a medidados de este mes
...leer más...

El 68 % de los vertebrados de Gabón han desaparecido
...leer más...

Francia anuncia el cese de la Operación Barkhane en el Sahel, pero mantiene su presencia en la región
...leer más...

Religiosos asesinados por el ejército al mando de Paul Kagame
...leer más...

Dimite el primer ministro de la República Centroafricana
...leer más...

Zimbabue aspira a vacunar al 60 % de la población en 2021
...leer más...

La Unión Africana desplegará una misión de observación electoral en Etiopía
...leer más...

Naciones Unidas teme que se repita en Etiopía una hambruna similar a la de 1984
...leer más...

La Operación IRINI aplaude la decisión del Consejo de Seguridad de renovar su mandato en el Mediterráneo
...leer más...

El Comité de Derechos Humanos de la ONU insta a Cabo Verde a suspender la extradición de Alex Saab a EEUU
...leer más...

Egipto apuesta por su historia antigua para revitalizar su sector turístico
...leer más...

Zimbabue y el potencial de su industria del oro
...leer más...

Alemania se enfrenta a “los pecados de sus antepasados”
...leer más...


Noticias

Inicio > Bitácora africana >

Rodríguez Soto, José Carlos

(Madrid, 1960). Ex-Sacerdote Misionero Comboniano. Es licenciado en Teología (Kampala, Uganda) y en Periodismo (Universidad Complutense).

Ha trabajado en Uganda de 1984 a 1987 y desde 1991, todos estos 17 años, los ha pasado en Acholiland (norte de Uganda), siempre en tiempo de guerra. Ha participado activamente en conversaciones de mediación con las guerrillas del norte de Uganda y en comisiones de Justicia y Paz. Actualmente trabaja para caritas

Entre sus cargos periodísticos columnista de la publicación semanal Ugandan Observer , director de la revista Leadership, trabajó en la ONGD Red Deporte y Cooperación

Actualmente escribe en el blog "En clave de África" y trabaja para Nciones Unidas en la República Centroafricana

Ver más artículos del autor


El uso de la mascarilla es obligatorio... eso dice la radio, por José Carlos Rodríguez Soto

15 de julio de 2020.

“El uso de la mascarilla es obligatorio en la República Centroafricana”, anuncia una voz femenina, en francés y en Sango, cuando uno hace una llamada telefónica en el país. Sigue después una serie de consejos sobre distanciamiento social, lavado de manos, etc. El visitante que acaba de aterrizar en el país no puede dejar de sorprenderse al mirar a su alrededor y darse cuenta de que apenas nadie lleva puesta una mascarilla, los bares están llenos de gente que no guarda ninguna distancia y los moto-taxis llevan, bien pegados entre sí, a dos y hasta tres pasajeros.

Escribo un día en el que las últimas estadísticas oficiales hablan de 4.200 contagiados desde que se detectó el primer caso el 14 de marzo. Una cuarta parte se han recuperado y 53 han muerto. Para un país como Centroáfrica, con unos cinco millones de habitantes, esto representa una tasa de contagios de 26 casos por 100.000 habitantes durante las dos últimas semanas. Otros países, como Ruanda (el único subsahariano cuyos habitantes pueden entrar hoy en la Unión Europea), no llegan a una tasa de once. Allí, desde el primer momento, el gobierno impuso medidas muy estrictas y Kigali no es Bangui. En la capital ruandesa, si no llevas la mascarilla puesta, te multan o te detienen directamente.

Mucho se ha hablado desde que comenzó la pandemia de cómo evoluciona esta en África. Hasta ahora es el continente que parece menos afectado. A día de hoy, África, con una población de 1.200 millones, tiene cerca de medio millón de casos y unas 12.000 muertes. Comparemos estas cifras, por ejemplo, con América Latina, que -con aproximadamente la mitad de esa población- acumula ya unos dos millones de casos y 130.000 muertes.

Pero África no es un país, sino un conjunto de 55 naciones, y el alcance de la COVID-19 es muy desigual. Entre Sudáfrica y Egipto acumulan más de los casos de todo el continente. Marruecos y Argelia tienen también cifras elevadas. En la mayoría de los países africanos subsaharianos los casos declarados son apenas unos miles. En algunos, como Uganda -uno de los pocos que decreto un confinamiento muy estricto- se registran mil casos y ninguna muerte. Todo un éxito para un país de 37 millones de habitantes.

Naturalmente, la pregunta del millón es si las cifras oficiales corresponden a los casos reales. Muchos países de África no tienen los medios de realizar tests masivos y seguramente hay un gran número de casos de personas, sobre todo mayores, que enferman en sus casas, todos callan ante el miedo de que sus vecinos los señalen con el dedo, y terminan muriendo sin que nadie pueda asegurar cual ha sido la causa.

Otros se han encerrado en una narrativa de negación de la pandemia. Cuando los primeros casos de coronavirus se declararon en Tanzania, a mediados de abril, su presidente John Magufuli convocó tres días de oración nacional y un mes después declaro que la enfermedad había sido vencida con la ayuda de Dios y animó a los turistas a que visitaran sus parques nacionales. En la vecina Burundi, por las mismas fechas, su entonces presidente Pierre Nkurunziza organizó elecciones presidenciales y protagonizó una campana electoral en la que no hubo ningún respeto de las medidas de prevención.

Cuando la Organización Mundial de la Salud le alertó de los peligros que corrían sus ciudadanos, el presidente declaró a sus funcionarios “persona non grata” y los expulsó del país. El mes pasado, Nkurunziza falleció repentinamente. Oficialmente fue un ataque al corazón. Su sucesor ha querido pasar página y ha puesto en marcha medidas de distanciamiento similares a las de otros países.

En Centroáfrica, donde trabajo, tengo la impresión de que la mayor parte de la gente vive como si el problema no existiera. Muy poca gente sigue las normas y no se ven medidas para imponerlas. El país, aparte de contar con una estructura sanitaria muy débil, cuenta con muy pocos medios para sensibilizar a la población, aparte de mensajes transmitidos en las radios locales y de iniciativas apoyadas por la comunidad internacional para realizar sensibilización puerta a puerta.

El Ministerio de Sanidad realiza apenas un encuentro semanal con periodistas para difundir información oficial. Otras loables iniciativas han ido desde establecer comités de higiene en los mercados hasta realizar vídeos por artistas locales. La Iglesia Católica, que goza de un gran prestigio en el país, hace también mucho en las parroquias para educar a la población sobre la responsabilidad que tienen todos de evitar la transmisión.

Original en: En Clave de África



Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista de la Fundación Sur. La Fundación Sur no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios