En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
REVISTA
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
El caminar del Feminismo Campesino y Popular en La Vía Campesina
...leer más...
Declaración de James K. Gasana ante la Misión de información francesa sobre Ruanda
...leer más...
Africanos en Alemania : La estigmatización de los bastardos de Renania, por Carlos A. Font Gavira
...leer más...
El candomblé y el tiempo, por Reginaldo Prandi
...leer más...
Estrategia para un objetivo preciso: el pueblo, sujeto soberano de la democracia, por Benjamín Forcano
...leer más...

Blog Académico

Noticias
Boko Haram libera al personal humanitario de la ONU después de cinco meses secuestrados
...leer más...

Tesoros de Santo Tomé y Príncipe protegidos por Naciones Unidas
...leer más...

La oposición de Namibia rechaza las reparaciones de Alemania
...leer más...

Uganda puede alcanzar el objetivo de erradicar el sida en 2030
...leer más...

Camerún no encuentra la paz y Estados Unidos actúa
...leer más...

China y las élites de Zimbabue siguen saqueando las minas de oro
...leer más...

George Weah quiere limpiar de corruptos Liberia
...leer más...

Mujeres y niños las víctimas más afectadas por la violencia yihadista en Mozambique
...leer más...

Confirmada la repatriación de las reliquias de Patrice Lumumba a la República Democrática del Congo el 21 de junio
...leer más...

No nos olvidemos de África
...leer más...

Egipto producirá su primer lote de vacunas Sinovac a medidados de este mes
...leer más...

El 68 % de los vertebrados de Gabón han desaparecido
...leer más...

Francia anuncia el cese de la Operación Barkhane en el Sahel, pero mantiene su presencia en la región
...leer más...

Religiosos asesinados por el ejército al mando de Paul Kagame
...leer más...

Dimite el primer ministro de la República Centroafricana
...leer más...


Noticias

Inicio > Bitácora africana >

Rodríguez Soto, José Carlos

(Madrid, 1960). Ex-Sacerdote Misionero Comboniano. Es licenciado en Teología (Kampala, Uganda) y en Periodismo (Universidad Complutense).

Ha trabajado en Uganda de 1984 a 1987 y desde 1991, todos estos 17 años, los ha pasado en Acholiland (norte de Uganda), siempre en tiempo de guerra. Ha participado activamente en conversaciones de mediación con las guerrillas del norte de Uganda y en comisiones de Justicia y Paz. Actualmente trabaja para caritas

Entre sus cargos periodísticos columnista de la publicación semanal Ugandan Observer , director de la revista Leadership, trabajó en la ONGD Red Deporte y Cooperación

Actualmente escribe en el blog "En clave de África" y trabaja para Nciones Unidas en la República Centroafricana

Ver más artículos del autor


Deporte para la paz. La experiencia de los javerianos en Burundi, por José Carlos Rodríguez Soto

16 de septiembre de 2009.

El deporte es un lenguaje universal que mueve pasiones. Entre las experiencias que he visto y que muestran cómo se puede usar la actividad deportiva para favorecer la paz y la reconciliación, ninguna me ha impresionado tanto como la que vi en el suburbio de Kamenge, situado a las afueras de Bujumbura, la capital de Burundi. A primera vista, parece un polideportivo más de cualquier barrio: canchas de fútbol, baloncesto y voleibol ocupadas por jóvenes que corren detrás de un balón mientras otros chicos y chicas pasean por las instalaciones, animan a voces a sus amigos o charlan animadamente sentados en las sencillas gradas de cemento delante de un hermoso paisaje de colinas verdes.

Pero el Centro de Jóvenes de Kamenge, dirigido por los misioneros javerianos, es mucho más que un lugar donde pasar ratos de ocio. Durante mucho tiempo fue un oasis de paz y convivencia justo en el medio de uno de los lugares que sufrieron los peores enfrentamientos de una guerra que en apenas diez años se cobró 300.000 vidas. Este pequeño país centroafricano acaba de salir de una sangrienta guerra civil que enfrentó al gobierno -de mayoría tutsi- contra dos grupos rebeldes hutus. Ambos grupos étnicos (también presentes en la vecina Ruanda) tienen una larga historia de animosidad que con frecuencia se ha manifestado en masacres y venganzas interminables. El conflicto, que desembocó en una guerra abierta en 1993, terminó con un acuerdo de paz en 2003 que dio paso a unas elecciones ganadas por el CNDD (Congreso Nacional por la Defensa de la Democracia), uno de los grupos insurgentes transformado en partido político. Hoy el país avanza lentamente por la senda de la paz después de que la última de las milicias rebeldes (el FNL) firmara la paz y se comprometiera a desarmar a sus miembros antes de final de año. Casi un millón de refugiados han vuelto de la vecina Tanzania e intentan rehacer sus vidas en sus aldeas de origen.

Kamenge es uno de los barrios marginales de Bujumbura que durante el conflicto sufrieron duras campañas de limpieza étnica en las que se eliminó o expulsó a todos los que pertenecían a la etnia hutu. En otros barrios vecinos fueron los tutsis quienes sufrieron las represalias. Caminar por las calles de estos suburbios fue durante muchos años exponerse a ser tiroteado en alguno de los numerosos enfrentamientos entre el ejército y la guerrilla que a menudo estallaban en esta parte alta de la ciudad. Las frecuentes masacres de estudiantes de la otra tribu en colegios y universidades contribuyeron a alimentar el odio entre estos dos grupos –especialmente la población juvenil– que durante siglos vivieron en coexistencia más o menos pacífica antes de la llegada del colonialismo europeo.

A nadie se le ocurriría montar unas instalaciones deportivas en medio de un campo de batalla, sobre todo teniendo en cuenta que su construcción –que tardó varios años– corrió paralela al desarrollo de la guerra, pero como explica el director de este peculiar centro, el misionero italiano Claudio Marano, "el arzobispo de Bujumbura, Simon Ntamwana, nos pidió a principios de los años 90 que hiciéramos algo para que los jóvenes hutus y tutsis se encontraran y aprendieran a convivir, como el mejor antídoto contra el odio tribal". Este corpulento misionero javeriano, que lleva en Burundi más de 20 años, insiste en que "todos hablan de la paz, pero pocos se dan cuenta de que la paz es vivir juntos", todo un reto en un país en el que varias décadas de conflicto han empujado a hutus y tutsis a mirarse con desconfianza, vivir separados y dar rienda suelta a los odios acumulados en escaladas de violencia.

Algunos de los jóvenes que descansan después de jugar al fútbol son antiguos guerrilleros o soldados desmovilizados. Uno se hace más a la idea de lo que han vivido cuando ve el mural, expuesto a la entrada del centro, con un larga lista de varias docenas de muchachos miembros del club que perdieron la vida durante la guerra. Sorprende pensar que los que hoy son compañeros de equipo hace pocos años estaban en distintas trincheras, enfrentados entre sí. Incluso durante los años de la guerra, el centro –que siempre fue respetado por las bandas armadas– acogió a muchachos de las dos etnias, que encontraban en sus patios y locales un lugar donde respirar con calma y encontrarse, algo que la sociedad en la que nacieron les negaba. "A todos los jóvenes les gusta el deporte –insiste el padre Claudio– y eso nos ha servido para que por medio de esta actividad superaran sus prejuicios y empezaran a hacerse amigos".

Pero además de las actividades deportivas, los edificios de este complejo albergan aulas, salas de reuniones y una biblioteca, donde otros chicos y chicas siguen cursos, participan en debates, ensayan música y teatro o simplemente charlan. El registro del centro muestra que cada tarde acuden a él entre dos mil y tres mil de sus socios. Como reconocimiento a esta labor, el centro de jóvenes de Kamenge recibió en el año 2002 el Right Livelihood Award, un prestigioso premio a la paz conocido también como el Nobel alternativo, que otorga cada año en Suecia la fundación que lleva el mismo nombre.



Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista de la Fundación Sur. La Fundación Sur no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios