En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
REVISTA
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
Más allá de Darfur: las guerras olvidadas de Sudán, por Juan Bautista Cartes
...leer más...
Pobreza y exclusión de los pueblos y mujeres afrodescendientes, por Epsy Campbell Barr
...leer más...
África en el ADN o la reconstrucción de la memoria negra a partir de las huellas colombianas, por Johari Gautier Carmona / ( Afribuku)
...leer más...
El habla afroboliviana en el contexto de la “reafricanización” , por John M Lipski
...leer más...
El contexto colonial africano y el desarrollo de la antropología, por Nuria Fernádez Moreno
...leer más...

Blog Académico

Noticias
Tanzania quiere crear industrias textiles para generar empleo
...leer más...

Sudán presenta una solicitud para la adopción de goma arábiga como fibra alimenticia saludable
...leer más...

El ejército de Nigeria insta a los políticos a no politizar la seguridad
...leer más...

El rey Mswati III cambia el nombre de Suazilandia a eSwatini
...leer más...

Por primera vez una mujer dirigirá el Parlamento de Etiopía
...leer más...

El director de ONUSIDA bajo sospecha
...leer más...

La disputa de Halayeb debe resolverse mediante conversaciones directas o arbitraje internacional
...leer más...

Parte de los 41 detenidos en Kordofán por las medidas de emergencia padecen una "enfermedad alérgica"
...leer más...

El Ministerio de Agricultura del sursudanés estado de Yei advierte a las ONG que suministran semillas de baja calidad
...leer más...

Las enfermeras de Zimbabue en huelga no se moverán de sus puestos de trabajo
...leer más...

La provincia de Copperbelt en Zambia se convertirá en uno de los mayores centros africanos de distribución de calzado después de la inversión prometida por la empresa china Huajian
...leer más...

Julius Malema denuncia una conspiración para asesinarlo
...leer más...

Sudán envía a cientos de reclutas de Darfur a los Emiratos Árabes Unidos con destino a la guerra de Yemen
...leer más...

Se celebra en Senegal la conferencia panafricana sobre la malaria, un flagelo que sigue en aumento
...leer más...

Necesidad del diálogo islamo-cristiano en Burkina Faso
...leer más...


Noticias

Inicio > Bitácora africana >
-

Caballero, Chema

Chema Caballero nacido en septiembre de 1961, se licenció en derecho en 1984 y en Estudios eclesiásticos en 1995 Ordenado Sacerdote, dentro de la Congregación de los Misioneros Javerianos,
en 1995. Llega a Sierra Leona en 1992, donde ha realizado trabajos de promoción de Justicia y Paz y Derechos Humanos. Desde 1999 fue director del programa de rehabilitación de niños y niñas soldados de los Misioneros Javerianos en Sierra Leona. En la , desde abril de 2004 compaginó esta labor con la dirección de un nuevo proyecto en la zona más subdesarrollada de Sierra Leona, Tonko Limba. El proyecto titulado “Educación como motor del desarrollo” consiste en la construcción de escuelas, formación de profesorado y concienciación de los padres para que manden a sus hijos e hijas al colegio.

Regresó a España donde sigue trabajndo para y por África

Tiene diversos premios entre ellos el premio Internacional Alfonso Comín y la medalla de extremadura.

Es fundador de la ONG Desarrollo y educación en Sierra Leona .

En Bitácora Africana se publicarán los escritos que Chema Caballero tiene en su blog de la página web de la ONG DYES, e iremos recogiendo tanto los que escribió durante su estancia en Sierra Leona, donde nos introduce en el trabajo diario que realizaba y vemos como es la sociedad en Madina , como los que ahora escribe ya en España , siempre con el corazón puesto en África

www.ongdyes.es

Ver más artículos del autor


Cuando uno rechaza dice no, por Chema Caballero

15 de junio de 2011.

Hace casi un mes que Alassane Ouattara fue investido presidente de Costa de Marfil, con la bendición y presencia de su amigo Nicolas Sarkozy, tras meses de guerra entre sus partidarios y los del Presidente saliente, Laurent Gbagbo. Poco se ha vuelto a hablar de este desde que fue detenido por las fuerzas especiales francesas y entregado a las de su enemigo. Tampoco se ha vuelto a hablar mucho de los negocios del cacao realizados al amparo de esa guerra.
De lo que sí se sigue hablando, de cuando en cuando (tampoco mucho, no nos engañemos), es de que la violencia no ha cesado en Costa de Marfil. Esporádicamente nos llegan noticias de los continuos incidentes entre los partidarios de uno y otro bando. Parece que las tropas leales a Ouattara están limpiando el país de opositores. Lo mismo que intentó hacer Gbagbo cuando estuvo en el poder. Nada nuevo en el continente, por lo que se ve.

La ONU ha reconocido que los dos bandos han cometido atrocidades y crímenes de guerra. Pero ahí se ha quedado todo, no ha dado ningún otro paso, como pedir responsabilidades, por ejemplo. Imagino que Francia, llegado el caso, vetaría cualquier intento de condena, a su aliado, en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Tampoco se dice nada de los cientos de mercenarios que están actuando en el país, especialmente liberianos y sierraleoneses, procedentes esos conflictos bélicos, que han hecho de la guerra y el saqueo su medio de vida y que luchan por el que más pague, en los diversos países de la zona, o donde sea que los llamen. Ellos representan el fracaso, por falta de financiación y de interés político, de los programas de Desmovilización, Desarme y Reintegración (DDR) llevados a cabo en la región.

En definitiva, que nada ha cambiado, que al conflicto marfileño solo se le ha puesto un parche, que en el río revuelto siempre sacan beneficio los mismos…

Estos días estoy releyendo a Ahmadou Kourouma, escritor de Costa de Marfil, para encontrar algunas claves que me ayuden a ver un poco de luz en este conflicto. Sus libros son deliciosos, llenos de ironía y de sabiduría sobre África, su política, sus problemas… Recomiendo la lectura de todos ellos (están traducidos al castellano), especialmente de “Alá no está obligado”, la mejor novela, escrita hasta el momento, sobre menores soldados.

Pero para entender mejor lo que pasa en Costa de Marfil aconsejo leer el libro póstumo de Kourouma: “Cuando uno rechaza dice no”, publicado en castellano por Alpha Decay.

En él, el pequeño Birahima (protagonista de Alá no está obligado), antiguo niño soldado que luchó en Liberia y Sierra Leona y que ahora vive con su primo Mamadou Doumbia, médico de una clínica de Daloa, huye con Fanta, la hija de su maestro, tras un ataque de las fuerzas leales a Gbagbo. Por el camino Fanta, que está a punto de entrar en la universidad, le cuenta la historia del país desde sus orígenes y él la reinterpreta con el descaro y osadía que le da su bagaje. Poco a poco, Kourouma nos desgrana los entresijos de Costa de Marfil y nos hace entender cómo la situación ha llegado al extremo en el que se encuentra hoy. La muerte sorprendió al autor sin concluir el libro, pero, no obstante, nos da las pautas para entender que la investidura de Ouattara no será el final del conflicto, por mucho que se empeñe Francia.

Otra noticia de actualidad es que Hilary Clinton, que estos días se encontraba en Addis Abeba, donde se ha reunido con los jefes de estado africanos en el marco de la Unión Africana, ha tenido que adelantar su viaje de vuelta por culpa de la erupción del volcán Dubbi, en Eritrea, que amenaza con cerrar los aeropuertos de la zona. Nos hemos enterado de la actividad volcánica porque Clinton estaba por allí. Ella ha convertido en noticia lo que de otra forma hubiera pasado desapercibido al no afectar a ningún aeropuerto europeo.

En esa reunión, la Secretaria de Estado americano ha advertido a los presidentes africanos contra la maldad del neocolonialismo que China está llevando a cabo en el continente y de cómo las inversiones de ese país van en detrimento del desarrollo de los Derechos humanos y las libertades.

Copiándole el estilo a Ahmadou Kourouma, podríamos decir: cuando lo hacen los chinos se llama neocolonialismo y es malo, cuando lo hacen los países occidentales es bueno y se llama ayuda al desarrollo.

Original en ONGDYES



Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista de la Fundación Sur. La Fundación Sur no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios