En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
Revista
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
Crónicas políticas del África de los Grandes Lagos 2017 : República Democrática del Congo
...leer más...
Crónicas políticas del África de los Grandes Lagos 2017 : Burundi
...leer más...
Panorámica histórica y etnográfica del Sahel, Documento de seguridad y defensa nº. 78
...leer más...
Sobre el uso de cartografía colaborativa en crisis humanitarias, por José Antonio Barra
...leer más...
Cabo Verde: las islas africanas de América, por Carlos A. Font Gavira
...leer más...

Blog Académico

Noticias
El RHDP del presidente Ouattara vence en las elecciones locales de Costa de Marfil
...leer más...

Frelimo vence las municipales de Mozambique en 44 de los 53 municipios
...leer más...

La Unión Africana analiza oportunidades y retos relacionados con nuevas tecnologías
...leer más...

El Consejo Constitucional de Camerún desestima las impugnaciones a las elecciones
...leer más...

Ethiopian Airlines reanudará los vuelos a Mogadiscio después de 41 años de interrupción
...leer más...

La OMS urge a tomar medidas sobre los trastornos mentales que afectan a los jóvenes africanos
...leer más...

La falta de fondos retrasa las conferencias de diálogo regional
...leer más...

Crisis en la educación en Guinea, el diálogo de sordos continúa entre el Estado y el sindicato de docentes
...leer más...

Violentos enfrentamientos entre el ejército y manifestantes en Comoras
...leer más...

Las diecisiete apelaciones presentadas a las presidenciales de Camerún se estudiarán hoy 16 de octubre
...leer más...

Angola justifica la expulsión de inmigrantes por minería e inmigración ilegal
...leer más...

Sierra Leona descarta un aeropuerto de construcción china
...leer más...

Una madre de trillizos en Sudán del Sur pide ayuda
...leer más...

Zahra Iyane Thiam firma un acuerdo de atención para las mujeres en Senegal
...leer más...

200.000 congoleños expulsados de Angola
...leer más...


Noticias

Bitácora Africana
CAN 2019: Los primeros clasificados, por Pancho Jaúregui
...leer más...
Guinea Ecuatorial: medio siglo de desesperanza, por Omer Freixa
...leer más...
Ola de calor “tropical”, o cuando se llaman las cosas por su nombre, por Nestor Nongo
...leer más...
Ecos, por Ushindi
...leer más...
Nueva savia de las letras ecuatoguineanas, por Sonia Fernández Quincoces
...leer más...

Bitácora Africana

Inicio > REVISTA > Cultura > Cuentos y relatos africanos >

La gran carrera, por Sergio López Sánchez . Alumno de 4º. B de ESO IES Francisco Giner de los Ríos
25/02/2011 -
JPEG - 35.7 KB
Africaenlaescuela

Con motivo de las actividades de “África en la Escuela” que realizamos en el Instituto de Educación Secundaria Giner de los Ríos de Alcobendas (Madrid), los profesores y alumnos tuvieron la inciativa de organizar un concurso de cuentos con temática africana . Estas narraciones se publicarán en esta sección de Cuentos africanos/Sabiduría africana, pues aunque no procedan de África si son resultado de su reflexión sobre las culturas y las sociedades de África.

Kibo era un niño huérfano de unos doce años que vivía en la tribu Zambo. Era un niño especial, ya que al perder a sus padres a los ocho años, tuvo que madurar rápidamente y aprender a sobrevivir. Pero no era especial solamente por subsistir él sólo, sino también porque tenía muy buena relación con los animales, es decir, se llevaba bien con todos ellos.
Kibo sabía que para vivir, tenían que comer además de frutas, verduras y cereales, carne de animales. Aunque no le gustaba mucho, él entendía que los cazadores de su tribu tenían que matar gacelas, cebras y otros animales para sobrevivir, pero no comprendía el hobby de cazar animales que tenía Narimbo, el jefe de la tribu Zambo.
Un día, harto de ver cómo cada día Narimbo traía a sus espaldas dos pobres gacelas, fue a hablar con él y pedirle que dejara esa cruel afición. Según las normas de la tribu, Kibo tenía que ganarle a Narimbo en una competición para que este dejara de cazar. Sin embargo, Narimbo era el que debía elegir el tipo de competición. Éste pensó en una carrera que podía hacerle famoso por toda África y que a la vez, Kibo no podía ganar. Finalmente le respondió:
― Está bien. Será una carrera en la que recorreremos…― dijo dejando un silencio eterno― ¡toda África!
― ¿Cómo? ―dijo Kibo― ¿Por toda África?
― Sí, por toda África. La carrera comenzará en Zambo. Primero, tendremos que llegar a Egipto y allí, tocaremos el pico de la pirámide de Keops. Luego, regresaremos al sur y escalaremos el mismísimo Kilimanjaro hasta alcanzar su cima. Y por último, regresaremos aquí.
Kibo sabía que tenía todas las de perder, pero una vez retado a alguien, no podía rajarse. Además, por salvar a los animales, él haría todo lo que estuviese en sus manos.
Al día siguiente, comenzó la carrera y los dos salieron escopetados de Zambo. Kibo era muy rápido y atravesó veloz algunas sabanas y selvas hasta que llegó al gran desierto de los desiertos: el desierto del Sáhara.
Tras tres días recorriendo una monotonía de dunas de arena, Kibo, que estaba sediento y agotado, se derrumbó en la arena. De repente, empezó a formarse un bucle de arena que le estaba tragando como si fuese un torbellino. Kibo sólo pudo observar cómo giraba todo y cómo la arena le empezó a tragar hasta que le engulló.
Durante unos segundos estuvo inconsciente, pero al despertar, se levantó y vio que estaba en un templo escondido bajo la arena. Rápido, se dirigió hacia el altar. Allí había una placa de piedra con unas inscripciones. Kibo las leyó diciendo en voz alta:
― “Slegs diegene wat dit so ver, is die tempel van die sand toegestaan die gawe van spreke met die diere” (“Sólo a aquellos que consiguen llegar hasta aquí, el templo de las arenas les concede el don de hablar con los animales”).
En ese momento, una luz blanca salió de la placa y le transmitió a Kibo el poder de hablar con los animales. Kibo se dio cuenta de que la naturaleza quería que él ganase y para ello le estaba proporcionando esta ayuda.

Una vez que estaba fuera del templo, se encontró con un camello y le pidió que le llevara hasta Egipto. Al contarle el propósito de su viaje al camello, éste aceptó encantado.

Cuando llegó a la pirámide de Keops, Kibo vio a Narimbo que estaba sudando la gota gorda para escalar la pirámide. Kibo pensó que debía de haber otro modo. Miró hacia el cielo y vio que había un águila. La llamó a gritos y ésta bajó planeando. Al igual que con el camello, Kibo le pidió al águila que le llevara volando a la cima de la pirámide. Ella lo hizo sin rechistar llevando al niño con sus patas para que tocara el pico. Después de darle las gracias al ave, se dio cuenta de que Narimbo ya lo había conseguido. Además, vio cómo Narimbo tenía un vehículo que le podía llevar a todas partes sin ningún esfuerzo.

Entonces, pensó que debía pedirle a un guepardo, el animal más rápido del mundo, que le llevara hasta el Kilimanjaro.

Así lo hizo y pronto llegó a la base de la montaña pero, una vez más, Narimbo ya estaba escalándola. Kibo volvió a pensar y se le ocurrió una idea original. Pidió a varias jirafas de la zona que se subieran unas sobre otras. Así hicieron una torre enorme por la que Kibo pudo subir, tocar la cima más alta de África y bajar. Cuando se quiso dar cuenta, Narimbo ya había descendido de la montaña y se dirigía con el vehículo a toda velocidad a Zambo.

Esta vez, Kibo no vio ningún animal veloz por ahí, pero sabía que si iba por el río que llegaba hasta su tribu, podía ganar la carrera.

Rápidamente, se dirigió al río y allí, les pidió a unos hipopótamos que le llevaran nadando- Éstos aceptaron y le transportaron río abajo.
Cuando Kibo llegó a Zambo, se enteró de que esta vez había llegado antes y de que había ganado la competición. Poco después, llegó Narimbo, que tuvo que aceptar la derrota y como estaba tan avergonzado, le nombró a Kibo jefe de la tribu.
Al final, Kibo consiguió eliminar la caza y a, partir de entonces, todos los habitantes de la tribu se hicieron vegetarianos.


Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista de la Fundación Sur. La Fundación Sur no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios