En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
Revista
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
Alemania reconoce su genocidio en Namibia, por Carlos Font Gavira
...leer más...
África en la agenda externa de la administración Macri (junio 2016 - junio 2017), por Carla Morasso
...leer más...
España y la exportación de armas: “Verba, non res”, por Juan Bautista Cartes Rodríguez
...leer más...
La política partidista obstaculiza la gestión ética de recursos para el Bien Común, y el sistema económico capitalista es contrario al Desarrollo Sostenible y Ecológico
...leer más...
La Segunda Guerra del Congo: evolución y consecuencias de un conflicto que sigue sin resolverse, por Álvaro García López
...leer más...

Blog Académico

Noticias
Juicio contra Jacob Zuma pospuesto a 2020
...leer más...

Cinco grupos armados nuevos se unen a las conversaciones de paz en Sudán
...leer más...

Marcha policial en favor de la mujer en Pretoria
...leer más...

El presidente egipcio y el primer ministro etíope se reunirán para hablar sobre la Gran Presa del Renacimiento
...leer más...

Encarcelamiento de opositores en Senegal
...leer más...

El equipo nacional femenino de fútbol senior de Botsuana hace una donación para niños con deficiencia auditiva
...leer más...

Un teléfono móvil explota y mata a un pastor en Uganda
...leer más...

Encontrados los restos de un avión gubernamental en la República Democrática del Congo
...leer más...

Cinco muertos durante las protestas en Guinea
...leer más...

El Gobierno de Niger celebra el Día Internacional de la Niña: "Las niñas, una fuerza libre e imparable"
...leer más...

Un grupo de mujeres embarazadas escapan de una "fábrica de bebés" en Lagos
...leer más...

Nuevo apagón eléctrico en Sudáfrica
...leer más...

Jacob Zuma, expresidente de Sudáfrica, deberá comparecer ante los tribunales por corrupción
...leer más...

El Banco Mundial pide a Sudán que pague 16 billones de dólares de deuda
...leer más...

EE.UU. advierte de sanciones si no se forma gobierno de unidad en Sudán del Sur para la fecha límite de noviembre
...leer más...


Noticias

Bitácora Africana
El grano de Quetzalcóatl que se apoderó de las tierras de Ghana y Costa de Marfil.. por Carlos Luján Aldana
...leer más...
Un cardenal de dialogo para tener puentes, por José Carlos Rodríguez Soto
...leer más...
Nyerere, estadista, filósofo y panafricanista, por Omer Freixa
...leer más...
Situación de la epidemia de Ébola de la República Democrática del Congo a 8 de Octubre de 2019. , por José Antonio Barra Martínez
...leer más...
Champions africana : Se viene la fase de grupos, por Pancho Jaúregui
...leer más...

Bitácora Africana

Inicio > REVISTA > Opinión >

-

Echeverría Mancho, José Ramón

A José Ramón siempre le han atraído el mestizaje, la alteridad, la periferia, la lejanía… Un poco las tiene en la sangre. Nacido en Pamplona en 1942, su madre era montañesa de Ochagavía. Su padre en cambio, aunque proveniente de Adiós, nació en Chillán, en Chile, donde el abuelo, emigrante, se había casado con una chica hija de irlandés y de india mapuche. A los cuatro años ingresó en el colegio de los Escolapios de Pamplona. Al terminar el bachiller entró en el seminario diocesano donde cursó filosofía, en una época en la que allí florecía el espíritu misionero. De sus compañeros de seminario, dos se fueron misioneros de Burgos, otros dos entraron en la HOCSA para América Latina, uno marchó como capellán de emigrantes a Alemania y cuatro, entre ellos José Ramón, entraron en los Padres Blancos. De los Padres Blancos, según dice Ramón, lo que más le atraía eran su especialización africana y el que trabajasen siempre en equipos internacionales.

Ha pasado 15 años en África Oriental, enseñando y colaborando con las iglesias locales. De esa época data el trabajo del que más orgulloso se siente, un pequeño texto de 25 páginas en swahili, “Miwani ya kusomea Biblia”, traducido más tarde al francés y al castellano, “Gafas con las que leer la Biblia”.

Entre 1986 y 1992 dirigió el Centro de Información y documentación Africana (CIDAF), actual Fundación Sur, Haciendo de obligación devoción, aprovechó para viajar por África, dando charlas, cursos de Biblia y ejercicios espirituales, pero sobre todo asimilando el hecho innegable de que África son muchas “Áfricas”… Una vez terminada su estancia en Madrid, vivió en Túnez y en el Magreb hasta julio del 2015. “Como somos pocos”, dice José Ramón, “nos toca llevar varios sombreros”. Dirigió el Institut de Belles Lettres Arabes (IBLA), fue vicario general durante 11 años, y párroco casi todo el tiempo. El mestizaje como esperanza de futuro y la intimidad de una comunidad cristiana minoritaria son las mejores impresiones de esa época.

En la actualidad colabora con Fundación Sur, con “Villa Teresita” de Pamplona, dando clases de castellano a un grupo de africanas, y participa en el programa de formación de "Capuchinos Pamplona".

Ver más artículos del autor

África y el cambio climático
01/10/2019 -

Lo leímos un tanto sorprendidos: “Nos están fallando. Pero los jóvenes estamos empezando a comprender su traición (…) Si eligen fallarnos, les digo, ¡nunca los perdonaremos!”. Enfadada y casi llorando, así amenazó la semana pasada la joven activista sueca Greta Thunberg a los líderes mundiales que se habían reunido en la sede de Naciones Unidas para, en teoría, presentar medidas concretas con las que combatir el cambio climático. Y tal vez Greta no se daba cuenta de que, más que amenaza, sus palabras eran una profecía. Porque por desgracia, al ritmo que vamos, está claro que dentro de cincuenta años los ahora niños y adolescentes tendrán motivos sobrados para no perdonarnos. En 2015 los medios calificaron de “histórico” el Acuerdo de París sobre el Clima, adoptado por 184 países, entro los cuales estaban la mayoría de los países de África. Ese acuerdo no entró en vigor hasta noviembre de 2016. Dos años más tarde, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se reunió en Katowice, Polonia, para finalizar el programa y el reglamento del Acuerdo de París. Poco se ha realizado desde entonces, y de ahí la insistencia de António Guterres, secretario general de la ONU, de que en la reunión de la semana pasada hablaran sólo quienes pudieran presentar actuaciones realizadas o programas concretos. Entre tanto Trump había sacado a Estados Unidos del acuerdo de París, Bolsonaro minimizaba el drama de la Amazonia, y a la conferencia no asistía ningún representante de alto nivel de los países más contaminantes, USA, China e India.

La Cumbre de Naciones Unidas sobre la Acción Climática tuvo lugar del 21 al 23. Y el 27, dentro del movimiento “Viernes por el futuro” (iniciado un viernes de agosto de 2018, cuando Greta Thunberg, entonces quinceañera, llevó a cabo una sentada frente al parlamento en Estocolmo), cuatro millones de personas participaron en las huelgas estudiantiles por el clima en más de 160 países. Los medios han informado sobre las manifestaciones en Wellington (Nueva Zelanda), Halifax (Canadá), Kolkata (India), Buenos Aires (Argentina), Moscú (85 personas con un cartelón “Actuar ahora”), Lisboa (en donde la policía tuvo que oponerse a docenas de extremistas de “Extinction Rebellion Portugal”… y Pamplona, desde donde escribo estas líneas. Poco o nada sobre las escasas manifestaciones en África, con sólo alguna mención a las de Johannesburgo y Nairobi. ¿Acaso no interesa a los africanos el cambio climático?

“Los científicos advierten de que el cambio climático causará el caos en África”, era una de las noticias de VOA el pasado 5 de agosto. Se refería al informe de la Agencia de Meteorología de la universidad británica de Leeds que preveía para el continente episodios extremos de inundaciones y sequías: “Episodios que hasta ahora ocurrían cada treinta años, en el futuro podrán producirse cada dos o tres”. En 2015 el “Índice de Vulnerabilidad por el Cambio Climático” publicado por Maplecroft (Consultoría inglesa de riesgos estratégicos para empresas e inversores) constataba cómo el cambio climático estaba ya afectando a África. Y no sólo porque la sequía de 2011/12 en África del Este había sido la más devastadora en sesenta años, y el 82% de las nieves perpetuas del Kilimanjaro habían desaparecido desde que fueron medidas por vez primera en 1912. Todavía hoy la sequía hace que 12 millones de personas tengan necesidad de ayuda en Etiopía, Kenia y Somalia. Y en África Occidental, la degradación del río Níger está fragilizando a buena parte de Malí que depende del río para su agricultura, pesca y transporte. “En los próximos 25 años, el mayor motivo de conflictos en África será el agua”. Lo advirtió en 1999 un informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Según reseño la BBC en su momento, los conflictos podrían tener lugar en las cuencas hidrográficas del Nilo, Níger, Volta y Zambeze. De hecho en el Portal del Conocimiento sobre África de la Fundación Sur se ha mencionado a menudo los conflictos ya existentes entre Egipto, Sudan y Etiopía por las aguas del Nilo, se realizó un profundo análisis en un Cuaderno sobre El Agua en África y se ha escrito también sobre el lago Chad; su contracción afecta a la agricultura de su cuenca, convirtiéndola en terreo fértil para los movimientos terroristas. Y la escasez de agua y de pastos hace que aumenten en África Occidental los conflictos entre pastores y agricultores, agudizados a veces por las diferencias religiosas.

Tres factores empeorarán en África la crisis del cambio climático. El primero es la dependencia de la agricultura, en la que trabajan el 54% de los africanos (Túnez 18’3%; Costa de Marfil 48’3%; Níger 87%; Burundi 70%; Sudáfrica 5’6%). En la década de los 80 la producción agrícola aumentó regularmente en un 2’3%, y en un 3’8% a partir del año 2000 (aumento aún mayor en verduras y hortalizas). Pero será insuficiente para una población, es el segundo factor, que ha crecido desde los 140 millones en 1900 a los mil millones en 2010, con una previsión de 1.500 millones en 2050. El tercer factor, al que apunta el CSAO (Club del Sahel y del África Occidental, plataforma internacional independiente apoyada en la OCDE)) es la urbanización en curso. La mitad de la población del continente vive en ciudades, y habrá que tenerlo en cuenta al programar y poner en práctica la adaptación necesaria a los cambios climáticos en curso.

De hecho, también en algunas ciudades africanas se han manifestado los jóvenes esta última semana. “África no se ha quedado al margen de la movilización mundial por el clima. En Uganda, Kenia y otros países, cientos de jóvenes se han manifestado en las calles”, anunciaba Le Point Afrique. Y citaba el ejemplo de la joven activista ugandesa Leah Namugerwa, que había celebrado su 15 cumpleaños no con una fiesta sino plantando 200 árboles. La Thomson Reuters Foundation ha contado la historia de Yeo Sarr, universitario senegalés que lleva un año intentando organizar los “Viernes por el Futuro”. Ha conseguido 230 adeptos, pero en las manifestaciones nunca ha habido más de 40. “La gente me dice que lo que ocurre con el clima es voluntad de Dios”. Esa no es precisamente la opinión de John Mah’Rav, que reaccionaba así a la noticia dada por Le Point Afrique: “Francia, como la mayoría de los países desarrollados, adopta un actitud políticamente correcta, sin que sigan acciones concretas porque no quiere encontrarse en desventaja respecto a los otros grandes países contaminadores. Y el chantaje ecológico lo pagan los países del Sur”. También es verdad que un joven burundés, zambiano o mozambiqueño tiene demasiadas cosas en las que pensar, cómo encontrar trabajo, comprar ropa de segunda mano, buscar un medio de transporte, evitar que la policía le pida “ayuda”, y pensar en la educación de su hermano pequeño… En definitiva, le queda muy poco tiempo para ir a manifestarse por el cambio climático.

Ramón Echeverría

[Fundación Sur]


Artículos relacionados:

- Nueva iniciativa juvenil en Marruecos frente al cambio climático

- Tres jóvenes africanos se unen a Thunberg en la presentación legal de acciones climáticas

- Las ciudades de África se enfrentan a los resultados más duros del cambio climático y sus jóvenes lo saben

- El apartheid climático solo conducirá a más tragedias en el Mediterráneo

- Mucha atención a las conclusiones de la Cumbre Climática

- El agua en África

- La juventud exige en Kenia cambios en las políticas climáticas

- Nairobi acoge la Cumbre Un Planeta en 2019

- La Comisión de Clima de la Cuenca del Congo en el centro del encuentro entre Sassou N’Guesso y Tshisekedi

- Ciudad del Cabo se quedará sin agua en tres meses

- Estragos de la sequía en África Austral

- Pasividad y compromisos de papel ante el cambio climático

- Más del 30% del territorio de Angola está en riesgo por el cambio climático

- La Agricultura Campesina y Agroecología son una verdadera solución a la crisis climatica

- Las devastadoras consecuencias del cambio climático en África


Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista de la Fundación Sur. La Fundación Sur no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios