En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
REVISTA
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
El habla afroboliviana en el contexto de la “reafricanización” , por John M Lipski
...leer más...
El contexto colonial africano y el desarrollo de la antropología, por Nuria Fernádez Moreno
...leer más...
El alarmante acaparamiento de tierras en África, por Lázaro Bustince Sola
...leer más...
La mutilación genital femenina, los matrimonios de menores y las niñas-os soldados entre los Bantú, en el contexto del derecho africano, por Lázaro Bustince Sola
...leer más...
"El activismo nacionalista marroquí (1927-1936). efectos del protectorado español en la historia del Marruecos colonial. por Yolanda Aixelá Cabré
...leer más...

Blog Académico

Noticias
Alivio en el Parlamento de Sudáfrica después de ’Zexit’
...leer más...

Eritrea celebra el aniversario de la victoria sobre Etiopía
...leer más...

Disputa fronteriza entre Somalia y Kenia
...leer más...

Brasil concede una línea de crédito para proyectos angoleños
...leer más...

El gobierno guineano advierte sobre la violencia étnica tras las elecciones
...leer más...

La policía de Burundi amenaza a la oposición política
...leer más...

Nigeria informa de 450 casos sospechosos y 37 muertos por fiebre de Lassa
...leer más...

ISIS llama a sus combatientes a interrumpir las elecciones de Egipto con ataques
...leer más...

Peligran las presideciales del Congo RDC por la falta de maquinas de votación
...leer más...

Político de la oposición local de Tanzania asesinado
...leer más...

Malema en contra de la ’presidencia de Ramaphosa’
...leer más...

Dimite el gobernador del Banco Central de Túnez
...leer más...

Dimite el primer ministro etíope
...leer más...

La oposición acusa al gobierno de Guinea Ecuatorial de torturar a los opositores juzgados en el macroproceso de Mongomo
...leer más...

Muere el líder opositor zimbabuense Morgan Tsvangirai
...leer más...


Noticias

Inicio > Bitácora africana >
-

Muñoz Abad, Rafael

Cuando por primera vez llegué a Ciudad del Cabo supe que era el sitio y se cerró así el círculo abierto una tarde de los setenta frente a un desgastado atlas de Reader´s Digest. El por qué está de más y todo pasó a un segundo plano. Africa suele elegir de la misma manera que un gato o los libros nos escogen; no entra en tus cálculos. Con un doctorado en evolución e historia de la navegación me gano la vida como profesor asociado de la Universidad de la Laguna y desde el año 2003 trabajando como controlador. Piloto de la marina mercante, con frecuencia echo de falta la mar y su soledad en sus guardias de inalcanzable horizonte azul. De trabajar para Salvamento Marítimo aprendí a respetar el coraje de los que en un cayuco, dejando atrás semanas de zarandeo en ese otro océano de arena que es el Sahel, ven por primera vez la mar en Dakar o Nouadhibou rumbo a El Dorado de los papeles europeos y su incierto destino. Angola, Costa de Marfil, Ghana, Mauritania, Senegal…pero sobre todo Sudáfrica y Namibia, son las que llenan mis acuarelas africanas. En su momento en forma de estudios y trabajo y después por mero vagabundeo, la conexión emocional con Africa austral es demasiado no mundana para intentar osar explicarla. El africanista nace y no se hace aunque pueda intentarlo y, si bien no sé nada de Africa, sí que aprendí más sentado en un café de Luanda viendo la gente pasar que bajo las decenas de libros que cogen polvo en mi biblioteca…sé dónde me voy a morir pero también lo saben la brisa de El Cabo de Buena Esperanza o el silencio del Namib.

@Springbok1973

cuadernosdeafrica@gmail.com

Ver más artículos del autor


¿Qué esconde su móvil?, por Rafael Muñoz Abad

26 de junio de 2017.

Desbocados a lomos del capricho somos la infantería de una sociedad infantil e irresponsable que se alimenta del deseo de estar tecnológicamente a la última. Hemos creado una gárgola que vomita ya tanta basura electrónica que su exportación se ha convertido en un lucrativo negocio. ¿De veras creen que su móvil se recicla?; acaba revendido en las calles de Dakar o Lagos. No sean ilusos, lo único que se recicla es nuestra ansia por lo nuevo cuando lo viejo ni a maduro llegó. Los operadores de color orange exportan lo que ya no queremos al Africa francófona y los vodaf a Nigeria. Lagos esconde el mayor mercado de electrónica desechada de Africa. Un secreto que las grandes compañías guardan para no hacernos sentir mal aunque nuestra moral está ya tan prostituida que igual daría.

El Congo-Kinshasha es el corazón físico y emocional del Africa negra. Un estado mayor que Europa occidental que apenas genera noticias; no interesa. Pasé una semana en Pointe Noire y me bastó para entender porqué el vasto estado africano es la despensa del mundo: diamantes, madera, metales, petróleo… De ser sangrado por los belgas, que fueron los fox terrier de la colonización, pequeños pero matones, a sufrir la tiranía de Mobutu y su gorrito de leopardo que en Zaire lo rebautizó para ejemplarizar el desfalco vestido de tribalismo, al actual y brutal saqueo que China hace del país. Definir el estado actual del Congo es incierto. Fuera de Kinshasha reina la anarquía y al este del país, concretamente la rica región del Kivu, a la ribera de los Grandes lagos, se encuentra el filón del llamado oro gris o Coltán; la materia prima que hace funcionar nuestra electrónica.

Fuente Fotografía http://www.htxt.co.za

Las firmas de telefonía, al igual que el mayorista del diamante De Beers, se cuidan mucho de verse salpicadas por la explotación de menores. Lo cierto es que la pulcra imagen de “la manzana mordida”, entre otras muchas firmas, viene a esconder un reguero de mierda y sangre bien disimulado. ¿Pero cómo se exporta el Coltán a las fábricas? Christ tiene trece años y no va a la escuela; si fuera no comería. En regimen de semiesclavitud y vestido en harapos, trabaja en un bancal de sol a sol arrancándole con sus minúsculas manos, que deberían estar sujetando un libro, pegotes de fango trufados de unas piedras grises a las entrañas de la madre Africa. Entrega su cosecha a un capataz que es mejor sea mudo; un rufián escuálido de ojos acuosos en el color manzanilla de la mariguana que vestido con pantalones de tergal y unos mocasines negros embarrados, hace de enlace con el primer señor del oro gris: un valenciano que un día fue a por tabaco y “casualmente” acabó aquí. El saquete de Coltán que Christ llenó llega por carreteras enfangadas hasta Goma, capital del Kivu y ciudadela sin ley donde si tienes dinero hay de todo. Aquí se tasa para ponerlo a disposición de una maquiavélica operación de lavado administrativo que deja por el camino un rastro de sobornos y violencia.

El Congo sufre la sangría de una serie de estados garrapatas denominados así por su minúsculo tamaño, siendo el más dañino de ellos Rwanda. La llamada Suiza africana no produce absolutamente nada y se ha convertido, gracias a las donaciones internacionales y a no parar de llorar por la carnicería hutu – tutsi, en un hub financiero local. Rwanda exporta el Coltán que “legalmente” en lo ilegal llegó procedente del Congo y cruzó la frontera bajo el permeable salvoconducto de la corrupción generalizada. Tras una tupida capilarización de intermediarios y una pesadilla administrativa de certificados que ejemplarizan el dicho de que el papel lo guanta todo, hasta la sangre que es tinta roja, el Coltán sale hacia China y otros sitios que no citaré. El oro gris que llega a la factoría de la “manzana mordida” lo hace ahora procedente de un país que no sufre guerra civil y cuya extracción no es sospechosa de financiar conflictos armados; la desfachatez de los fabricantes no tiene límite y presumen de un producto final fabricado con Coltán limpio de sangre. Pero volvamos al Congo. El lucrativo negocio ha transformando al Kivu en un estado al margen del control estatal. La corrupción esta institucionalizada y todo tiene un precio. Goma está repleta de buscavidas, traficantes y oportunistas que invierten miles de dólares para multiplicar la ganancia al vender Coltán de contrabando. A su vez, los alrededores son taifaratos gobernados por facciones armadas y milicias de fortuna contratadas para pasar el mineral a la vecina Rwanda; tampoco no faltan los chicos malos en forma de ex militares franceses y sudafricanos blancos con amiguetes en la city londinense para ayudar a vender las partidas cuando la cotización en bolsa sea la mejor. Un reparto digno de La Republica de los Pordioseros de Le Bris.

¿Y qué puede hacer el consumidor? Apelo a un consumo responsable de tecnología que no avive la fragua del tráfico del Coltán; ¿es necesario plegarse al ofrecimiento de los operadores – implicados en este cruel negocio – de cambiar de móvil cada año? Respondeos vosotros mismos…

CENTRO DE ESTUDIOS AFRICANOS DE LA ULL

@Springbok1973

cuadernosdeafrica@gmail.com



Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista de la Fundación Sur. La Fundación Sur no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios