En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
REVISTA
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
Crónicas políticas del África de los Grandes Lagos 2017 : República Democrática del Congo
...leer más...
Crónicas políticas del África de los Grandes Lagos 2017 : Burundi
...leer más...
Panorámica histórica y etnográfica del Sahel, Documento de seguridad y defensa nº. 78
...leer más...
Sobre el uso de cartografía colaborativa en crisis humanitarias, por José Antonio Barra
...leer más...
Cabo Verde: las islas africanas de América, por Carlos A. Font Gavira
...leer más...

Blog Académico

Noticias
Guinea Ecuatorial: Obiang niega la tortura y el encarcelamiento de opositores
...leer más...

Donación de órganos en Marruecos, el camino es largo, no lento
...leer más...

La Unión Europea advierte sobre la crisis en la República Centroafricana
...leer más...

Disturbios y agresiones tras el anuncio del resultado de las elecciones locales en Costa de Marfil
...leer más...

El Primer Ministro italiano visitó Etiopía y Eritrea tras la paz
...leer más...

Funcionarios de Abyei instan a los estudiantes a formarse en el campo de la salud
...leer más...

La doctora Fatma Gueunoune deplora la falta de voluntad de las autoridades senegalesas en la lucha contra el cancer
...leer más...

El RHDP del presidente Ouattara vence en las elecciones locales de Costa de Marfil
...leer más...

Frelimo vence las municipales de Mozambique en 44 de los 53 municipios
...leer más...

La Unión Africana analiza oportunidades y retos relacionados con nuevas tecnologías
...leer más...

El Consejo Constitucional de Camerún desestima las impugnaciones a las elecciones
...leer más...

Ethiopian Airlines reanudará los vuelos a Mogadiscio después de 41 años de interrupción
...leer más...

La OMS urge a tomar medidas sobre los trastornos mentales que afectan a los jóvenes africanos
...leer más...

La falta de fondos retrasa las conferencias de diálogo regional
...leer más...

Crisis en la educación en Guinea, el diálogo de sordos continúa entre el Estado y el sindicato de docentes
...leer más...


Noticias

Inicio > Bitácora africana >
-

Muñoz Abad, Rafael

Cuando por primera vez llegué a Ciudad del Cabo supe que era el sitio y se cerró así el círculo abierto una tarde de los setenta frente a un desgastado atlas de Reader´s Digest. El por qué está de más y todo pasó a un segundo plano. Africa suele elegir de la misma manera que un gato o los libros nos escogen; no entra en tus cálculos. Con un doctorado en evolución e historia de la navegación me gano la vida como profesor asociado de la Universidad de la Laguna y desde el año 2003 trabajando como controlador. Piloto de la marina mercante, con frecuencia echo de falta la mar y su soledad en sus guardias de inalcanzable horizonte azul. De trabajar para Salvamento Marítimo aprendí a respetar el coraje de los que en un cayuco, dejando atrás semanas de zarandeo en ese otro océano de arena que es el Sahel, ven por primera vez la mar en Dakar o Nouadhibou rumbo a El Dorado de los papeles europeos y su incierto destino. Angola, Costa de Marfil, Ghana, Mauritania, Senegal…pero sobre todo Sudáfrica y Namibia, son las que llenan mis acuarelas africanas. En su momento en forma de estudios y trabajo y después por mero vagabundeo, la conexión emocional con Africa austral es demasiado no mundana para intentar osar explicarla. El africanista nace y no se hace aunque pueda intentarlo y, si bien no sé nada de Africa, sí que aprendí más sentado en un café de Luanda viendo la gente pasar que bajo las decenas de libros que cogen polvo en mi biblioteca…sé dónde me voy a morir pero también lo saben la brisa de El Cabo de Buena Esperanza o el silencio del Namib.

@Springbok1973

cuadernosdeafrica@gmail.com

Ver más artículos del autor


La matraquilla libia, por Rafael Muñoz Abad

29 de marzo de 2016.

Hace poco comentábamos la reticencia de algunos estados europeos a verse involucrados en las a la par electoral y onetariamente costosas aventuras militarse en Africa. Lo cierto es que Italia parecería decidida a volver a intervenir en su ex colonia de Libia. Las causas, más allá del suministro de gas y los suculentos intereses inmobiliarios, pues hay mucho que reconstruir, son meridianas. Las ex provincias romanas de Cirenaica y Tripolitania son una bomba de relojería en el patio Mediterráneo de Europa. Una Somalia en potencia donde la ausencia de gobierno y el integrismo han creado el ecosistema perfecto para que florezca el crimen organizado. El sin cesar de embarcaciones atiborradas de desesperados tiene dos vertientes. La del progre romántico y su política de puertas abiertas y la del contribuyente responsable entendedor que, entre el factor humano y que a nadie se le debe dejar morir en la mar, también está latente la amenaza del terrorismo islámico. Equilibrio es la respuesta.

Personalmente me parece un acto de valentía y sentir de estado que Roma intervenga en Libia para respaldar a un gobierno de transición pos Gadafi; que se creen corredores costeros para evitar in situ la salida de barcas y de alguna manera, dar luz pública al hacinamiento que miles de personas sufren a la espera de enfrentarse a la incierta aventura marítima hasta Sicilia. A todo lo anterior, añadámosle que el Estado islámico tiene una presencia real en Libia y prueba fehaciente ha sido el último secuestro de trabajadores italianos. ¿Nos preocupa realmente esto o es necesaria otra matanza en Paris? Reconozco que Libia es una de mis matraquillas habituales, pero lo cierto es que se trata de un tema muy serio al que no se le está concediendo su
importancia real; más cuando los atentados se fraguan en estos sitios pero cristalizan en Londres, Roma o tal vez Madrid.

CENTRO DE ESTUDIOS AFRICANOS DE LA ULL

cuadernosdeafrica@gmail.com

@Springbok1973



Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista de la Fundación Sur. La Fundación Sur no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios