En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
Revista
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
La mutilación genital femenina, los matrimonios de menores y las niñas-os soldados entre los Bantú, en el contexto del derecho africano, por Lázaro Bustince Sola
...leer más...
"El activismo nacionalista marroquí (1927-1936). efectos del protectorado español en la historia del Marruecos colonial. por Yolanda Aixelá Cabré
...leer más...
La estrategia del bikini: el género y las relaciones de clase en Argelia
...leer más...
Muchas Maneras de Perder Un Billón, por Publique lo que Pagan - Canada
...leer más...
La influencia de la globalización en la cultura sudafricana: La música sudafricana híbrida negra , por Lucía Acosta Hurtado
...leer más...

Blog Académico

Noticias
Mugabe aparece en público; los líderes cristianos de Zimbabue piden un gobierno de unidad nacional
...leer más...

11 turistas muertos en accidente aéreo en Tanzania
...leer más...

El líder de la Hermandad Musulmana de Egipto pierde el recurso de cadena perpetua
...leer más...

Ruanda anuncia un régimen global sin visados ​​a partir de enero de 2018
...leer más...

Empieza la cuenta atrás para el lanzamiento del primer satélite angoleño
...leer más...

900.000 personas no han podido inscribirse en las listas electorales de Madagascar por falta de documentación
...leer más...

Según la FAO aumenta a 224 millones de personas la malnutrición en África,
...leer más...

Una impresionante marea humana contra Faure Gnassingbé en las calles de la capital de Togo, Lomé
...leer más...

Isabel dos Santos cesada como presidenta de Sonangol por el Presidente de Angola
...leer más...

La mayor plataforma de televisión de África atraviesa dificultades crecientes de libertad de expresión y censura
...leer más...

Los aliados de Grace sacados de la mansión Borrowdale de Mugabe y detenidos
...leer más...

La tradición africana de la dote impugnada en Zimbabue
...leer más...

El ministro de Defensa tunecino advierte que islamistas armados preparan una incursión en el país desde Libia
...leer más...

Tensión en Zimbabue, los militares entran a la capital
...leer más...

Elecciones en Somalilandia
...leer más...


Noticias

Bitácora Africana
El porqué de una filosofía africana, por Omer Freixa - Afribuku-
...leer más...
Guinea Ecuatorial, partidos políticos y elecciones fantasmas, por Juan Tomás Ávila Laurel
...leer más...
No soy negro, soy coloured, por Rafael Muñoz Abad
...leer más...
El Dengue: ¡La Bella Kudugu llora sus muertos!, por Maurice Oudet
...leer más...
África, la eterna promesa , por Nestor Nongo
...leer más...

Bitácora Africana

Inicio > REVISTA > Cultura >

Las universidades estadounidenses siguen siendo sólo para blancos
11/02/2016 -

No pasa un día en Estados Unidos sin que un incidente relacionado con el racismo, de mayor o menor magnitud, sea noticia en una de las muchas universidades del país.

Lawrence Ross lo sabe, y ha dedicado gran parte de su carrera y su vida a concienciar sobre este acontecimiento, que a ojos de muchos sigue pasando desapercibido o no es más que un malentendido entre jóvenes. El autor de «The Divine Nine: The History of African American Fraternities and Sororities» ha vuelto a tratar el tema de las fraternidades en EE.UU., en una obra que ha sido alabada por la crítica y hasta considerada libro de referencia sobre estas asociaciones estudiantiles y la polémica racista que las rodea. En «Blackballed: The Black and White Politics of Race on America’s Campuses», que no ha sido traducido al español, Ross realiza un acertado y ejemplificado análisis sobre la situación de los estudiantes negros en las universidades estadounidenses en general, y en las fraternidades en particular.

El autor de esta novela analítica asegura que ninguno de los estudiantes afroamericanos que ponen un pie en la universidad por primera vez se imagina que vaya a ser víctima de abusos y discriminación que él equipara a lo que sucedía en el país hace no tantos años. Lamentablemente, en muchos casos sí que terminan siéndolo.

La universidad, símbolo internacional de la búsqueda de conocimiento, de estudios, de hermandad, puede verse también corrompida por lo que dentro sucede y, sin el apoyo de las juntas de gobierno de estos organismos, muchas son las veces en las que colectivos como los estudiantes afroamericanos se encuentran desamparados ante actos de racismo, ya sea de carácter físico o verbal. Cuando estos actos se denuncian, la respuesta de la administración de la universidad suele ser de sorpresa, y dejando siempre bien claro que esos ideales no son los que la institución defiende y representa en absoluto.

De igual manera, los estudiantes universitarios son las personas en las que todo el mundo confía, precisamente, para terminar eliminando estas barreras de racismo y desigualdad que llevan siglos azotando a la sociedad estadounidense. De ellos depende que nadie tenga que enfrentarse a ningún obstáculo por razón del tono de su piel, pero esto no es más que en teoría. Cuando uno se acerca más a la realidad, sin embargo, resulta evidente la crisis racista a la que los universitarios afroamericanos tienen que enfrentarse a diario. Realidad de la que nadie parece darse cuenta.

Un ejemplo de que estas prácticas no han dejado de existir lo encontramos en el caso de Parker Rice, miembro de la fraternidad Sigma Alfa Épsilon (SAE) de la universidad de Oklahoma. Este estudiante estaba una noche bebiendo con el resto de miembro de la fraternidad (ilegalmente en EE.UU. a sus 19 años de edad) en un autobús que habían alquilado para organizar una elegante fiesta dentro. Todos iban en esmoquin y el alcohol no cesaba de fluir y de animar a los jóvenes estudiantes miembros de la fraternidad que presume de ser el referente último para los «caballeros» sureños. Les acompañaban también algunas de las integrantes de la hermandad femenina Delta Delta Delta, y todos estaban de muy buen humor cantando y bebiendo. En esta festiva atmósfera se levantó Parker a dirigir los cánticos del resto de sus compañeros y no lo dudó un instante cuando empezó a entonar uno de insultante letra: «¡Nunca habrá un negro en SAE! Los podéis colgar de un árbol pero nunca cantarán conmigo, ¡nunca habrá un negro en SAE!» (En inglés el término que utilizó fue el ofensivo y tabú nigger, un término despectivo para referirse a los afroamericanos). Todo el autobús siguió la letra sin dudarlo y a pleno pulmón, Parker ni siquiera se inmutó cuando alguno hasta quiso grabar ese momento.

Ninguno de los presentes pareció caer en la cuenta de que colgar a gente de los árboles no es algo sobre lo que se pueda cantar, y menos aún cuando linchamientos como ese están en la memoria de muchos afroamericanos que sufrieron en primera persona esas escenas de hombres blancos perpetrando barbaridades a sus padres, hermanos o conocidos por motivo de su raza. La propia abuela de Lawrence Ross, al final de su vida y víctima de un Alzheimer agudo, una de las cosas de las que hablaba era de cómo en las plantaciones de algodón en que se crió tenía miedo de que la cogieran y colgaran de un árbol como tantas veces había visto hacer con otros negros.

Por supuesto, a bordo de aquel autobús en el que Parker Rice cantaba feliz no había ningún negro. Lo que sí había era un estudiante harto de que siguieran existiendo personas así. El mismo que grabó la escena y que luego la mandó a un grupo de defensa de los derechos de los estudiantes de la misma universidad. El vídeo tardó poco en dar la vuelta al mundo, aunque, como ya hemos dicho antes, no es nada nuevo, y hasta resulta sorprendente que nos sorprenda.

Aquel vídeo se lo puso difícil a los que suelen negar la existencia de episodios racistas como este, pero lamentablemente, de no haber existido el vídeo, se habría dicho que no eran más que un grupo de jóvenes inmaduros que no saben lo que dicen y que habían bebido demasiado, como tantas otras veces se ha dicho, sin apenas consecuencias.

La realidad es la que es: ninguna universidad en Estados Unidos quiere tener que lidiar con incidentes parecidos, y resulta mucho más cómodo apartar la mirada. Así de simple, ¿no?

Andrea López


Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista de la Fundación Sur. La Fundación Sur no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios