En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
REVISTA
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
Libia: tres Gobiernos en desgobierno, por Juan Bautista Cartes
...leer más...
80 años de colonización, 58 de independencia fallida. El caso de República Democrática del Congo por Liliana A. Negrín
...leer más...
Los errores en el uso de las preposiciones por parte de los profesores malgaches de ELE, por Josie Cynthia Rakotovoavy
...leer más...
Escalada de tensiones al oeste del mar Rojo, por Juan Bautista Cartes
...leer más...
La evolución de la utilización de los niños soldado en el continente africano
...leer más...

Blog Académico

Noticias
Campaña presidencial en Malí Oumar Mariko del opositor SADI promete un país justo y soberano
...leer más...

Multitudinaria manifestación en Rabat en solidaridad con los detenidos del movimiento Hirak del Rif
...leer más...

Chamisa declara que el ejército de Zimbabue ha abandonado al Zanu PF
...leer más...

El Movimiento Potal de Kenieba prioriza la paz en Malí
...leer más...

Human Rights Watch denuncia las violaciones de Derechos Humanos en la cárcel de Ogaden
...leer más...

China formaliza su presencia en Burkina Faso
...leer más...

Egipto y China refuerzan su relación comercial
...leer más...

La consideración de la mujer en la Cabilia
...leer más...

Sube el precio de la gasolina en Guinea
...leer más...

El opositor togolés Jean-Pierre Fabre esceptico hacia la CEDEAO
...leer más...

139 víctimas de la trata de personas, liberadas en Kassala (Sudán)
...leer más...

La Pastoral Afroamericana y Caribeña se da cita en Colombia
...leer más...

Los refugiados namibios en el campo de Dukwi en Botsuana no serán deportados de inmediato
...leer más...

Se reafirman las relaciones entre Angola y Francia
...leer más...

La tasa de subempleo en Benín se sitúa en el 72%
...leer más...


Noticias

Inicio > Bitácora africana >
-

Muñoz Abad, Rafael

Cuando por primera vez llegué a Ciudad del Cabo supe que era el sitio y se cerró así el círculo abierto una tarde de los setenta frente a un desgastado atlas de Reader´s Digest. El por qué está de más y todo pasó a un segundo plano. Africa suele elegir de la misma manera que un gato o los libros nos escogen; no entra en tus cálculos. Con un doctorado en evolución e historia de la navegación me gano la vida como profesor asociado de la Universidad de la Laguna y desde el año 2003 trabajando como controlador. Piloto de la marina mercante, con frecuencia echo de falta la mar y su soledad en sus guardias de inalcanzable horizonte azul. De trabajar para Salvamento Marítimo aprendí a respetar el coraje de los que en un cayuco, dejando atrás semanas de zarandeo en ese otro océano de arena que es el Sahel, ven por primera vez la mar en Dakar o Nouadhibou rumbo a El Dorado de los papeles europeos y su incierto destino. Angola, Costa de Marfil, Ghana, Mauritania, Senegal…pero sobre todo Sudáfrica y Namibia, son las que llenan mis acuarelas africanas. En su momento en forma de estudios y trabajo y después por mero vagabundeo, la conexión emocional con Africa austral es demasiado no mundana para intentar osar explicarla. El africanista nace y no se hace aunque pueda intentarlo y, si bien no sé nada de Africa, sí que aprendí más sentado en un café de Luanda viendo la gente pasar que bajo las decenas de libros que cogen polvo en mi biblioteca…sé dónde me voy a morir pero también lo saben la brisa de El Cabo de Buena Esperanza o el silencio del Namib.

@Springbok1973

cuadernosdeafrica@gmail.com

Ver más artículos del autor


Charles Taylor, por Rafael Muñoz Abad - Centro de Estudios Africanos de la ULL

3 de octubre de 2013.

Decía un tal Séneca que nada se parece más a la injusticia que la justicia tardía. El Tribunal especial para Sierra Leona y la Corte Internacional de la Haya han ratificado esta semana a Charles Ghankay Taylor la sentencia que lo condena a cincuenta años de prisión por crímenes contra la humanidad. Taylor, al igual que Rudolf Hess en Nurembreg y todos los criminales juzgados por cortes internacionales, alega irregularidades y que la sala que lo procesa carece de legitimidad para enjuiciarlo.

El que fuera presidente de Liberia, y a la espera de lo que [aún] pueda “hacer” Mugabe, pasará a la historia como digno heredero de los infaustos Amín o Mobutu. Las guerras civiles de Liberia y Sierra Leona representan algunos de los más despiadados decálogos de la crueldad y la maldad que el ser humano puede ofrecer. Con el tráfico de diamantes como aval para la entrega de armas al Frente Revolucionario Unido, se abrió la puerta a la carnicería que resultaría en miles de amputados y casi la mitad de la población de Sierra Leona desplazada. El repertorio de acusaciones contra Taylor no tiene desperdicio: esclavismo, malversación de fondos, mutilaciones, prostitución, reclutamiento de menores, tráfico de armas, e incluso el vocablo canibalismo es citado.

Educado en la elitista Nueva Inglaterra, Taylor accedió al poder derrocando a Samuel Doe; al que con posterioridad, y a la vez que se bebía una cerveza Budweiser, con la otra mano le amputaba la oreja. Alumno aventajado de la cleptocracia, acabó huyendo en una caravana de Range Rover´s a través de media Africa hasta su detención en la frontera entre Nigeria y Camerún. Su vida es un coctel de extravagancias y salvajadas en las que incluso aparece salpicada una “ilusa” Naomi Campbell, que al parecer, desconocía el sangriento origen de los diamantes con los que aquella noche Taylor quiso llevársela a la alcoba. La pobre. Y es que hasta wikileaks le concede su minuto de gloria; filtrando que si el juicio a Taylor se suspendía, como así parecía [por falta de fondos] y era liberado, se desataría la antesala de otra guerra civil en Sierra Leona.

cuadernosdeafrica@gmail.com



Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista de la Fundación Sur. La Fundación Sur no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios