Fundación Sur
Revista
Radio
Foro de Emprendedores
Fondo documental
África en la Escuela
AfrIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
Disolución de proindiviso y compraventa de casas de Tetuán y Fez en el s. XVIII: edición, traducción y estudio de dos actas notariales magrebíes , por Francisco Vidal Castro y María Dolores Rodríguez Gómez
...leer más...
El crecimiento económico de África Subsahariana: la influencia del capital humano, por Cristina Ruiz Bedia
...leer más...
África Central: perspectivas para una emergencia cultural, por Jean Arséne Yao
...leer más...
Jokers africanos Sobre el arte de Yinka Shonibare y Ramón Esono Ebalé, por Anita Brus
...leer más...
Manuscritos en Tombuctú: dimensión histórico-cultural, fondos y tipología de colecciones, por Francisco Vidal Castro
...leer más...

Blog Académico

Noticias
Los futbolistas africanos que más ganan
...leer más...

Un alumno en Uganda ayuda a su escuela a conseguir letrinas
...leer más...

Una central hidroeléctrica de madera cambia la vida de unos aldeanos congoleños
...leer más...

Ethiopian Airlines elegida mejor aerolínea de África
...leer más...

Un año más tarde Kenia honra a las víctimas del ataque a Westgate en Nairobi.
...leer más...

Orden de detención contra el presidente del parlamento de Niger por tráfico internacional de bebés
...leer más...

Graça Machel distinguida con el premio de ciudadanía global
...leer más...

Presiones del FMI sobre la ley de Propiedad Nacional de Zimbabue
...leer más...

Desalojo de la comunidad garifuna de Barra Vieja,
...leer más...

Sudáfrica da 25 millones de € a Cuba
...leer más...

Más de 35 millones de niños vacunados contra la poliomielitis en África Central
...leer más...

Ranking de los países africanos según su comercio al por menor
...leer más...

Dificultades para Cabo Verde en la gestión de sus aguas territoriales
...leer más...

El ébola causa de la subida del precio del cacao
...leer más...

Aplazado por segunda vez en un año el juicio contra el lider opositor sudafricano Julius Malema
...leer más...


Noticias

Bitácora Africana
De herencia: minas, por Rafael Muñoz Abad - Centro de Estudios Africanos de la ULL
...leer más...
Cara a cara con la pesca pirata, por José Naranjo
...leer más...
Luis Manuel Gonzálvez. Expedición cultural por el río Nilo, por Roge Blasco
...leer más...
El afrobeat puro resucita: Orlando Julius & The Heliocentrics, por Afribuku
...leer más...
EL LRA en el Este de la República Democrática del Congo, por José Carlos Rodríguez Soto
...leer más...

Bitácora Africana

Inicio > Revista > Crónicas y reportajes >

Frente a la música en Zambia, de la pro-Sata “Don’t Kubeba” a la anti-Sata “Bufi”

19/06/2013 -

Una canción pop que se convirtió en viral ayudó al Frente Patriótico [Partido del actual presidente de Zambia] a llegar al poder. Ahora se utiliza la música para expresar el descontento con su gobierno.

2011 será recordado en Zambia como el año en que el Frente Patriótico (PF – por sus siglas en inglés) y el slogan “Don’t kubeba” vencieron. En las elecciones de septiembre, el PF, de Michael Sata, derrotó al Movimiento por la Democracia Multipartidista, MMD, del entonces presidente Rupiah Banda, en las urnas, terminando con sus 20 años de dominio.

Mientras que la mejor financiada campaña de Banda tomó el tan pateado camino por todo el continente –mensajería política occidentalizada para consumo externo, elaborada en lujosas oficinas de Londres, o en compañías de relaciones pública con sede en Washington, e impulsada por sobornos locales- el PF confió en una máxima y canción de dos palabras que captó la imaginación de la población: “Don’t Kubeba”.

Esta estrategia, que demostró ser particularmente popular entre la juventud en la capital Lusaka y la región del cinturón de cobre, era “innovadora y muy efectiva”, según el académico centrado en Zambia, Alastair Fraser.

Don’t Kubeba, una mezcla bastante torpe del inglés con el bemba, que se traduce como “no les digas”, se hizo famosa por la canción de éxito en lengua bemba “Donchi Kubeba", de Dandy Krazy. Llegó a definir la animosidad con el partido gobernante, MMD, y a movilizar apoyo para el PF.

Pero ahora, justo cuando han pasado dos años, una nueva canción política, Bufi, ha estallado en popularidad, y la música es una vez más el medio utilizado para expresar públicamente el descontento.

Don’t Kubeba! Y la campaña del PF de 2011

El alto cargo político del PF y hoy vicepresidente, Guy Scott, acuñó originalmente el potente slogan “Don’t kubeba”. Hacía referencia a los apenas disimulados sobornos que tenían lugar en los mítines del MMD, en forma de cerveza, caramelos, comida elaborada con harina de maíz, camisetas, cazadoras, entre otras cosas- que supuestamente eran producto de usar fondos públicos. Y el mensaje de Scott al público era claro: acepta los regalos del MMD de buena fe –regalos que en última instancia eran fruto de su propio trabajo- pero en día de las elecciones, vota al PF, simplemente “no se lo digas a ellos”.

Dandy Krazy se inspiró en el slogan para escribir su canción, que “realmente hablaba de la vida de mucha gente” en su interpretación de las dificultades de la vida diaria, según Mutuna Chanda, corresponsal de la BBC World Service, en Zambia. Captaba lo hastiada que había llegado a estar la gente sobre los fracasos del MMD para abrir paso a una era de desarrollo frente a las noticias supuestamente positivas: crecimiento económico global, subida del precio del cobre y cancelación de la deuda externa.

Dandy Krazy, señaló la incapacidad de la gente joven para encontrar trabajo, los malos salarios de los funcionarios públicos, las infraestructuras inadecuadas, la degradación medioambiental en el cinturón de cobre, y los corruptos jefes rurales. Imitando el mensaje del lema de la campaña, “la canción estaba diciendo a la gente que cuando [el MMD] se acercase a ellos y les diera esas cosas, que tomasen estas cosas, pero que no olvidasen de dónde venían, que no olvidasen sus circunstancias y condiciones de vida”, explica Chanda, “vota por alguien que vaya a hacer mejoras”.

Hablar el lenguaje de la juventud

El propio Dandy Krazy era parte de la juventud a la que quiso movilizar el PF. Lennon Shinde, un DJ de Radio Phoenix, una famosa emisora de radio zambiana, comentó que “es un tipo que viene justo de ahí, así que literalmente habla su lenguaje”.

Visto como un modelo a seguir entre los jóvenes de Zambia que el PF quería movilizar, principalmente en las zonas urbanas como Lusaka, sus palabras tenían peso. Agrega Shinde, “Dandy Krazy tiene sus propios seguidores, la mayoría la misma gente joven, gente sin trabajo, son lo que llamamos chicos de la calle, mercaderes y gente de ese estilo”.

Teniendo en cuenta los problemas del desempleo y la falta de desarrollo, Shinde señala que la canción permitió a la juventud identificarse con la plataforma política del PF: “En esa canción hablaban de la misma opresión, corrupción… a través de este lenguaje, en Don’t kubeba, todo el mundo podía comprenderles”.

Mucho más que el slogan escrito del PF, la canción iba a llegar a ámbitos no políticos, y lo haría de forma vibrante y pegadiza. La canción se convirtió en viral y era puesta en bares, clubs y en los mini autobuses de transportes, mientras más y más gente decidía creerse las promesas de campaña del PF. Sata conmemoró la contribución de Dandy con una medalla, con ocasión del 47 aniversario de la independencia de Zambia.

Bufi y promesas rotas

Pero desde entonces, la postura de Dandy Krazy ha cambiado. Recientemente, ha habla abiertamente de su arrepentimiento por haber ayudado al PF, lamentó la falta de mejoras en el país, y señaló su intención de escribir un nuevo himno anti-Sata.

Al comienzo de su gobierno, Sata se puso a sí mismo objetivos ambiciosos y nobles. Sin embargo, su ahora famosa promesa de 90 días, en la que aseguraba que podía transformar la fortuna del país y cumplir con los principales retos de desarrollo en tan solo 90 días, ha expirado hace tiempo. Y la juventud siente que el PF les ha decepcionado.

Una vez más, estos sentimientos están siendo expresados y popularizados a través de la música. Publicada a finales de mayo, por los músicos locales Peterson y Pilato, Bufi, cuestiona la credibilidad del PF y su capacidad para cumplir sus promesas.

Peterson es un artista de salón de baile, cuyas canciones a menudo han causado polémica. Las letras de las canciones de Pilato tiran más hacia la poesía. Cada uno de ellos tiene una considerable base de seguidores en Zambia. Bufi se ha hecho increíblemente popular en muy poco espacio de tiempo, convirtiéndose en una de las canciones de las que más se habla en la escena musical de Zambia.

Shinde explica el título: “Bufi es una palabra bemba, que significa mentira”. Peterson y Pilato usan la metáfora de un padrastro llamado al orden por sus hijastros, después de no haber cumplido las promesas que hizo cuando cortejaba a su madre. Los artistas imitan el mismo vocabulario que los incondicionales del PF utilizaron durante la campaña electoral de 2011, palabras como “boza”, “bufi”, “ulabeja” y “wenye”. Y, al igual que Dandy Krazy, Peterson y Pilato cantan en ChiBemba.

Las radios son más accesibles y por tanto pueden ser más influyentes que la televisión o la prensa de papel. Las canciones pueden articular fácilmente las quejas más comunes, y establecer la agenda para el debate y la discusión sobre política, en un amplio rango de ámbitos.

No es sorpresa que la publicación de Bufi coincida con la reciente retirada de los subsidios al combustible y al maíz, por parte del gobierno. Chanda explica que esto “tiene lugar en un momento en que el coste de la vida se eleva, suben los precios del combustible y de las materias primas”. Como explica Shinde, “es un gran éxito, con los partidos de la oposición política ya intentando utilizar la canción en las elecciones parciales que atraviesa actualmente el país”. Será interesante ver cómo la música sigue evolucionando como forma de protesta, y cómo reaccionará un gobierno, bien consciente de este potencial.

Alisha Patel

Publicado en Think Africa Press, el 17 de junio de 2013.


Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista de la Fundación Sur. La Fundación Sur no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios