En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
Revista
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
Africanos en Alemania : La estigmatización de los bastardos de Renania, por Carlos A. Font Gavira
...leer más...
El candomblé y el tiempo, por Reginaldo Prandi
...leer más...
Estrategia para un objetivo preciso: el pueblo, sujeto soberano de la democracia, por Benjamín Forcano
...leer más...
La miopía política de España en el Sáhara y el surgimiento del Frente Polisario
...leer más...
Consecuencias de la decisión de Trump de reconocer la soberanía marroquí sobre los territorios ocupados del Sahara Occidental
...leer más...

Blog Académico

Noticias
El Sáhara Occidental vuelve al Tribunal de Justicia europeo
...leer más...

Togo pospone nuevamente el Campeonato Africano de Cross Campestre
...leer más...

El primer ministro sudanés reafirma la importancia de la cooperación entre civiles y fuerzas de seguridad
...leer más...

Spotify se expande a más mercados africanos, incluidos Kenia y Nigeria
...leer más...

Las Noticias de la República Democrática del Congo (2021-02-16 / 2021-02-28), edición quincenal en francés de Luc de l’Arbre
...leer más...

El tribunal anula la petición del héroe de "Hotel Ruanda" para trasladar el juicio a Bélgica
...leer más...

Amnistía Internacional condena a las tropas de Eritrea por la masacre de Axum
...leer más...

Egipto y Qatar celebran su primer encuentro desde el fin de la guerra del Golfo
...leer más...

El gobierno de Uganda responde a los EE.UU. tras las amenazas de sanciones
...leer más...

Vanessa Nakate, Amoaka Boafo, Davido y Yvonne Aki-Sawyerr entre las personas africanas de Time 100 Next
...leer más...

Siguen los raptos de niños en Nigeria, la solución es cerrar los colegios
...leer más...

La iglesia católica de Burkina Faso lanza una campaña de movilización de recursos para los más desfavorecidos
...leer más...

El gobernador de Cabo Delgado anima a las fuerzas de seguridad de Mozambique a luchar contra el terrorismo
...leer más...

Los líderes de los derechos civiles se unen para exigir al Congreso de Estados Unidos la aprobación de la Ley de Justicia Policial George Floyd
...leer más...

El buque Artic Sunrise de Greenpeace atracará próximamente en Seychelles
...leer más...


Noticias

Bitácora Africana
Caminos de esperanza en los sudanes, por Iván Navarro
...leer más...
El inmenso bien de Manos Unidas: Hablo de lo que he visto, por José Carlos Rodríguez Soto
...leer más...
Miquel Sánchez: escalada en el desierto del Chad, por Roge Blasco
...leer más...
Anansy Cissé, el futuro de la guitarra del Sahel, por Javier Mantecón
...leer más...
La guerra del agua en el desierto del Sahara, por Bartolomé Burgos
...leer más...

Bitácora Africana

Inicio > REVISTA > Editorial >

LOS VALORES DE TAHRIR EN CAIRO Y EN EL RESTO DEL MUNDO.
09/07/2012 -

Las revoluciones que siguen teniendo lugar en gran parte de los países árabes, demuestran la profunda necesidad de los valores humanos más universales, como son: libertad, dignidad, bondad, justicia y bien común, que han quedado simbolizados en la ya famosa plaza de Tahrir, en Cairo.

Desde Túnez, donde comenzó esta nueva revolución, potenciada ante todo por jóvenes educados, hasta las últimas elecciones presidenciales en Egipto y Libia, constatamos un compromiso nuevo para promover los valores humanos y democráticos más universales.

Es verdad que existen grandes incógnitas sobre el futuro desarrollo del mapa político, militar y religioso, no solamente en Egipto, Libia, Somalia o Mali, sino en todo el continente africano y en el resto del globo.

Se pueden constatar actitudes y comportamientos, bastante generalizados, que son fundamentalistas, violentos e inhumanos, como lo vemos ahora casi diariamente en el norte del Mali, Somalia y en diversos países del mundo.

Incluso, dentro de una misma religión, empresa o partido político, se dan fuertes tensiones y acciones injustas y violentas. Unos de los últimos episodios que han sacudido la conciencia universal, ha sido la destrucción de los centenarios mausoleos musulmanes de Tombuctú, norte del Mali, por grupos islamistas que se autodefinen como “defensores del Islam”.

Grupos fundamentalistas, hoy muy bien armados en gran parte por Arabia Saudí, luchan para imponer la “globalización del yihad”, no solamente en el mundo islámico, sino en todo el continente africano y en todos los pueblos. Es la locura de la sin-razón, de los yihadistas y de los que carecen de conciencia humano-social.

Está en peligro la libertad político-religiosa, el respeto de los derechos humanos más fundamentales, y también: el Bien Común.

A pesar de este peligro real, existen razones profundas para la esperanza, en Libia, Egipto y hasta en Somalia y norte de Mali.

Parece que en Libia, de las tres formaciones más fuertes: los islamistas del Partido de la Justica y de la Construcción (PJC), (rama de los hermanos musulmanes), los del El Watan, dirigidos por el militar Abdelhakin Belhay, y los liberales reunidos en coalición con el Consejo Nacional de Transición (CNT) Mahmud Yibril, son los liberales los que de momento van a la cabeza, según las encuestas. En dos o tres días conoceremos el resultado.

Los grupos fundamentalistas, como el Ansar Dine y otros grupos islamistas relacionados con Al Qaeda, parecen controlar por ahora el norte de Mali, pero prevalecerá la voluntad del pueblo.

En otros países de África, al parecer más pacíficos, como Uganda, Ruanda y R.D. del Congo, solo mantienen la aparente calma, producida por dictadores, “cum manu militari”, y apoyados por poderosos oportunistas de la UE y de USA.

Yo apuesto siempre por el sentido común de la mayoría, en todos los países del globo. Es cuestión de información, motivación y compromiso común.


Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista de la Fundación Sur. La Fundación Sur no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios