En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
REVISTA
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
Turismo y pobreza en África: ¿Conflicto o Cooperación?, un informe de Ramón Arozarena
...leer más...
La Encíclica “FRATELLI TUTTI” leída por un Misionero de África
...leer más...
Misión y promoción social
...leer más...
Informe de economía solidaria 2019: Economía y personas
...leer más...
Informe "África 2020: Transformaciones, movilización y continuidad", por Fundación Alternativas
...leer más...

Blog Académico

Noticias
Asaltada la embajada de Guinea en Senegal
...leer más...

Un atleta ugandés gana el Campeonato Mundial de Medio Maratón
...leer más...

Escasez de agua en el norte de Namibia
...leer más...

Líderes regionales apoyan la flexibilización de la ley de aborto en Malaui
...leer más...

Cierre de carreteras en Sudán debido a las protestas por la crisis económica
...leer más...

Al menos 17 muertos tras el colapso de una iglesia en Ghana
...leer más...

El cricket sudafricano podría ser suspendido temporalmente de las competiciones internacionales
...leer más...

La CENI da los resultados provisionales de los votantes guineanos residentes en paises africanos
...leer más...

La sociedad civil de Guinea pide a la comunidad internacional que se respete el resultado de las urnas
...leer más...

Madagascar pone fin al estado de emergencia sanitaria
...leer más...

AVADAR: clave en la erradicación de la polio en Nigeria
...leer más...

Hadja Idrissa Bah: “Mi mensaje a las mujeres africanas es que despierten”
...leer más...

El número de iglesias y edificios eclesiásticos “legalizados” por las autoridades egipcias asciende a 1.738
...leer más...

El ministro de Asuntos Exteriores de Guinea acusa a Dalein Diallo de estar detrás de la violencia postelectoral
...leer más...

Líderes cristianos en Nigeria condenan el uso de la violencia contra "manifestantes pacíficos desarmados"
...leer más...


Noticias

Inicio > Bitácora africana >
-

Ibañez Gomez. Fernando

Doctor por la Universidad de Zaragoza en el Programa de Conflictos, Seguridad y Solidaridad. Máster en Seguridad Global y Defensa, licenciado en Ciencias Políticas por la UNED y Certificate in Terrorism Studies por la Universidad de St. Andrews (Escocia). Miembro del Grupo de Investigación VIGIA de la Universidad de Zaragoza. Ha publicado diversos trabajos sobre proliferación nuclear y piratería marítima. Su tesis doctoral, de reciente publicación por el Ministerio de Defensa, lleva por título La amenaza de la piratería marítima a la seguridad internacional: el caso de Somalia.

Escribe el blog "Una de piratas" donde según afirma "El área del Golfo de Guinea y, sobre todo, las aguas próximas a Somalia han dado lugar a un nuevo fenómeno que, en mi opinión, supone una amenaza a la seguridad internacional. Después de varios años dedicado a labores de analista de inteligencia y al estudio de la piratería marítima, este blog pretende analizarla de modo riguroso."

E-Mail: ferigom@unizar.es

Ver más artículos del autor


Hay que atacar la pesca ilegal en Somalia... pero no porque puedan volver los piratas. , por Fernando Ibáñez

25 de septiembre de 2015.

La comunidad internacional ha mirado para otro lado y no ha tenido un interés real por afrontar de modo integral el problema de la pesca ilegal en aguas de Somalia. Ni siquiera se dio a la operación Atalantaun mandato en este sentido con el fin de ejercer una acción coercitiva sobre aquellos pesqueros sospechosos de faenar ilegalmente. Se ha limitado a monitorizarlos sin más.

En junio de 2014 Somalia declaró su Zona Económica Exclusiva de acuerdo con la Convención sobre el Derecho del Mar (UNCLOS). Esto quiere decir que ahora son sus autoridades las que deben autorizar la pesca hasta el límite de las 200 millas desde la costa. Y el barco que desee faenar dentro de ese límite deberá comprar una licencia. Se trata de un paso necesario, pero no suficiente para terminar con la pesca ilegal. Lógicamente, sólo cuando las autoridades somalíes dispongan de medios para vigilar sus aguas podrán hacer frente con eficacia a este fenómeno.

El pasado mes de mayo el alcalde del municipio de Eyl, que fue una antigua base pirata, se quejaba de que varios pesqueros extranjeros faenaban ilegalmente cerca de la costa.

Y hace algo más de un año las autoridades de Puntlandia (la región de Somalia más afectada por la piratería) aprobó una legislaciónpara prohibir la pesca ilegal, obligando a todos los barcos extranjeros a registrarse. Es más, su guardia costera ha sido capaz de arrestar a varios pesqueros yemeníes por faenar ilegalmente. Sus autoridades también han pedido ayuda a la comunidad internacional.

En efecto, la falta de capacidades de las autoridades somalíes para controlar sus aguas fue una de las causas que permitieron el surgimiento y auge de la piratería somalí.

Esta misma semana hemos conocido un informe, en este caso de Secure Fisheries, un programa de la fundación One Earth Future, que ha sido desarrollado como parte del proyecto Oceans Beyond Piracy. Según el mismo, la pesca ilegal en Somalia se ha multiplicado por veinte desde el año 1981. Y los pesqueros ilegales extranjeros extraen tres veces más pescado que la flota artesanal somalí.

La lista de naciones cuyos pesqueros han faenado en aguas somalíes es amplia e incluye, sobre todo, países asiáticos y europeos (incluidos los españoles desde la década de 1980).

En el caso concreto de España la siguiente gráfica muestra la evolución de las toneladas pescadas en aguas somalíes por barcos con bandera española:

El descenso de las capturas a partir del 2003 puede relacionarse con el aumento de los ataques piratas. Pero aquí surge una pregunta inquietante: el aumento de las capturas a partir del año 2011, ¿puede deberse al hecho de que los pesqueros que navegan bajo bandera española están ahora protegidos por vigilantes privados gracias a los cambios legales ocurridos a finales del año 2009?

John Steed, responsable del proyecto para el área del Cuerno de África, afirma que, de la misma forma que la pesca ilegal fue el pretexto para la aparición de los piratas somalíes, se corre el riesgo de que los piratas vuelvan de nuevo.

Sin embargo, en mi opinión, el final de la piratería en Somalia es un hecho. Los piratas no han sido capaces de secuestrar un barco que les proporcione un rescate desde hace tres años y medio (el último en mayo de 2012). Prácticamente, todos los barcos, incluidos muchos pesqueros, que navegan en aguas del Índico occidental llevan embarcados vigilantes armados. La posibilidad de sufrir un secuestro en esas condiciones es sencillamente nula.

Ni siquiera parecen tener suerte los piratas cuando atacan pesqueros extranjeros sin equipos de vigilantes a bordo. La tripulación de un pesquero iraní capturado el pasado mes de marzo logró escapar cinco meses más tarde de sus captores por el sencillo método de cortar el ancla. Se trata de un hecho inaudito y que confirma que los piratas somalíes ya no son lo que eran. Cuesta mucho dinero mantener un barco secuestrado. Hay que pagar a los vigilantes, comprar alimentos para los secuestrados, contratar a un negociador... En efecto, montar una operación para secuestrar un buque no es barato. Como ya vimos en el período de auge de la piratería somalí (2008-2011), requiere de la presencia de inversores dispuestos a arriesgar su dinero. ¿Quién invertiría en un negocio en el que hace tres años y medio que no se obtiene ningún ingreso?

Mientras se desarrollaron las acciones de los piratas somalíes, los pescadores locales se vieron, en parte, beneficiados, dado que los pesqueros extranjeros se alejaban de la costa por temor a ser secuestrados. Por ello, es cierto que el fin de la piratería somalí está propiciando que, de nuevo, pesqueros extranjeros se acerquen a las aguas de Somalia, que cuenta con 3.300 kilómetros de costa. Y, otra vez, se están produciendo actos de pesca ilegal. Se estima que Somalia pierde por dichos actos unos 300 millones de dólares cada año. Como el PIB de Somalia se calcula en unos 6.000 millones de dólares, podemos concluir que se está robando el equivalente al 5% de su riqueza nacional.
Por todo ello, no creo que la presencia de pesqueros extranjeros en aguas somalíes pueda suponer un repunte de los actos piratas. Es verdad que podrían capturar algún pesquero yemení, egipcio o iraní. Pero la posibilidad de obtener un rescate por ellos sería escasa. Y, por lo tanto, no parece previsible que vuelvan los ataques piratas a gran escala que acecharon todo el Índico occidental entre los años 2008 y 2011.

En mi opinión, la pesca ilegal es, sin duda, otra forma de piratería. Debe atacarse per se y no es necesario relacionarla con una supuesta amenaza de que vuelvan las acciones de los piratas somalíes. Los secuestros de buques mercantes, de pesqueros extranjeros, el pago de rescates no volverán... al menos, mientras la industria siga protegiendo a sus barcos con vigilantes armados.

Original en :Una de piratas



Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista de la Fundación Sur. La Fundación Sur no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios